El Senado aprobó este jueves el proyecto de reforma de los regímenes de jubilaciones especiales del Servicio Exterior y el Poder Judicial, en una votación en la que el oficialsimo se impuso con 41 votos al rechazó de 21 opositores.
Tras casi seis horas de debate, el Frente de Todos consiguió aprobar el proyecto con el respaldo de tres senadores de bloques minoritarios; en tanto que la oposición, encabezada por Juntos por el Cambio, cuestionó el proyecto y votó en contra.
El rionegrino Alberto Weretilneck, la riojana Clara Vega y la misionera Magdalena Solari Quintana fueron quienes votaron junto al oficialismo en el Senado; en tanto que, además de Juntos por el Cambio, lo hicieron en contra la neuquina Lucila Crexell y el santafesino Carlos Reutemann.
En su intervención, la senadora Lucila Crexell fundamentó su voto en la falta de una discusión integral acerca de los problemas estructurales del sistema previsional argentino.
Sobre el tema, afirmó: “Nuestro sistema previsional no resiste más ‘parches’, medidas de emergencia, ni fugas hacia el futuro. Es impostergable una discusión profunda que nos permita consensuar principios e ideas estratégicas que orienten el sentido de reformas progresivas y graduales, y que coloque en el centro la cobertura universal, la equidad de las prestaciones, la sostenibilidad del financiamiento, y la previsibilidad institucional”.
La senadora puso de manifiesto -como lo ha hecho en otras oportunidades- la importancia de no perder de vista los principios básicos de solidaridad, sostenibilidad y equidad, siempre importantes, pero mucho más en tiempos de crisis como el presente: “Tenemos un sistema quebrado, que terminó anunciando que no puede financiar la movilidad, que entrega sumas fijas, y que le dice a quienes ganan más de 20.000 pesos que recibirán aumentos cuando se pueda. Ese sistema le garantiza a menos del 5% de sus integrantes la percepción de haberes superiores a los 200.000 pesos móviles.”
En su intervención en el Senado, se refirió a la importancia de avanzar hacia una reforma estructural que corrija inequidades y privilegios como paso ineludible hacia un modelo más inclusivo que reconozca el esfuerzo de cada uno de los trabajadores a lo largo de su vida activa.
Finalmente, sentó una posición clara sobre la importancia de garantizar la independencia del Poder Judicial: “Ninguna reforma, por justa que sea debe generar la oportunidad para la colonización del poder judicial ni para garantizar impunidades fuera del debido proceso”.
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