Un clásico caliente regalan San Lorenzo y Boca en el Bajo Flores. Primero, a los 28 del primero tiempo, Marcos Rojo marcó de cabeza el primer tanto del partido.
Lo gritó con sus compañeros y enseguida lo fue a festejar con Carlos Izquierdoz, su habitual pareja en la zaga, que esta vez lo vivió desde afuera. Rojo se sacó la cinta de capitán, la besó, la levantó con su mano izquierda y fue derechito hacia al banco para abrazar al ex Lanús.
Luego llegó la gran polémica de la tarde. Si bien la falta previa al gol de Boca no pareció, de lo que más se queja San Lorenzo es del gol anulado a Fernández Mercau que era el 2 a 1 tras el empate de Giay.
Hubo mucha bronca del cuerverío en la cancha y en las redes.
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