El equipo del Cacique Medina empezó arriba con un golazo de Rick, pero Franco Jara empató de penal. El Pirata sufrió una insólita expulsión y volaron patadas por todos lados...
Uno de los platos fuertes de la fecha 11 del Torneo Apertura no defraudó en absoluto: Belgrano y Talleres empataron 1-1 en un picante clásico cordobés que tuvo todos los condimentos. La primera etapa fue de cara a la T, que contó con Rick como su principal bandera en ataque. De hecho, el picante wing brasileño, que disputó 45 minutos iniciales de ensueño, bailó a la defensa del Pirata y silenció al Gigante de Alberdi con un golazo, dejando a cuatro hombres en el camino y desnivelando el marcador con un lindo remate esquinado.
Los cambios del Ruso Zielinski que acomodaron a Belgrano
Ya en el complemento, el local reaccionó gracias a los cambios del Ruso Zielinski, que cambió el esquema y pobló el mediocampo sabiéndose en inferioridad de condiciones. La respuesta, curiosamente, llegó de la mano de uno de los ingresados: Uvita Fernández sacó a relucir toda su jerarquía luego de una gran asistencia de taco de Lucas Passerini y enganchó frente al arquero Guido Herrera, que lo cruzó con un manotazo. En el tiro penal, el romperredes Franco Jara lo cambió por gol.
El artillero ex San Lorenzo, de hecho, había tenido una chance clara un rato antes para estampar la igualdad, pero su remate estrelló el travesaño y provocó los suspiros de los hinchas. El devenir del cotejo no favoreció a ninguno de los dos elencos, que abusaron de la pierna fuerte y el roce constante ante la falta de juego colectivo. En ese contexto, la efusividad para ir a buscar el triunfo sin encontrar sociedades provocó que al juez se le fuera el partido de las manos.
La increíble expulsión de Zunino que generó debate en las redes
Así, Sebastián Zunino repartió varias tarjetas amarillas y una roja insólita por donde se la mire. Ocurre que, sobre el cierre del pleito, expulsó a Gabriel Compagnucci tras una disputa común con Matías Galarza que estuvo lejos de ser una agresión. Por supuesto, el volante le discutió efusivamente al juez por la decisión, más allá de que se pudo haber ganado la cartulina previamente, cuando protagonizó un agarrón contra Federico Girotti.
Antes del pitazo final, siguió habiendo emociones. Valentín Depietri se comió un tanto increíble cuando Juan Espínola lo atoraba; y el Chino Zelarrayán -la esperanza de la B que todavía no halló su mejor versión- estuvo al borde de darle la victoria a su equipo en el derbi, pero se molestó con un compañero y su testazo pasó a pocos metros del arco.
Además, Nahuel Bustos vio adelantado al guardameta y disparó desde la mitad de la cancha con maestría. Era el 2-1, pero fue anulado con escándalo... El empate no le sirve a ninguno: el anfitrión sigue estando afuera de los 8 clasificados transitorios a la próxima ronda y los comandados por el Cacique Medina acumulan siete compromisos sin ganar.
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