El extraño momento ocurrió en el encuentro entre el SC Preussen Münster y Herta por la Segunda División del fútbol alemán.
Esta vez el fútbol alemán dio la vuelta al mundo con una situación insólita, nunca antes vista en un partido por los puntos donde hay en juego muchas cosas en juego. En la Bundesliga 2, la segunda división del fútbol alemán, los hinchas del SC Preussen Münster tuvieron un accionar inesperado en el partido ante el Herta cuando el árbitro quería apoyarse en el VAR.
El reloj marcaba 44 minutos de la primera etapa cuando una jugada llamó la atención de la terna arbitral debido a una jugada que en principio no fue sancionada como penal por el árbitro Felix Bickel, pero luego fue llamado por el VAR para revisar la acción y despejar dudas al respecto. Sin embargo, llamativamente, el asistente tecnológico no funcionaba, ni si quiera estaba prendido.
Llamativamente, dos hinchas encapuchados de la hinchada local ingresaron al campo de juego, desconectaron el sistema e intentaron sabotear el asistente para evitar la revisión que podía otorgar un penal en su contra. El posible penal de Niko Koulis (Preussen Münster) a Michael Cuisance (Hertha), tras una falta en el área no podía ser revisado.
No se trataría de una acción aislada debido a que en una de las tribunas se desplegó una bandera que pidió: “¡Desconecten el VAR!”. Sin embargo, más allá de esta situación, la encargada del VAR Katrin Rafalski visualizó la jugada en la cabina y consideró que cometió penal y decidió amonestar al autor de la falta.
“Estudiamos una posible falta en el área. Mi compañera Katrin Rafalski determinó que el número 24 del Münster hizo un claro contacto con la espinilla de Cuisance dentro del área. Por lo tanto, mi decisión final es: penal y tarjeta amarilla”, dijo el árbitro del encuentro por los altoparlantes del estadio.
“El SC Preussen Münster lamenta el incidente y hará todo lo posible para identificar a los autores y llevarlos ante la justicia. Además, se han tomado medidas inmediatas para evitar incidentes similares en el futuro. Los primeros hallazgos indican que se trató de una acción planificada“, lanzó el club local en un comunicado por lo sucedido.
Por otra parte el capitán Jorrit Hendrix, justificó el accionar de los hinchas: “Nuestra afición es legendaria; hace todo lo posible por apoyarnos. De hecho, creo que es bueno que un aficionado lo haya cancelado, porque la afición desea desesperadamente que ganemos, y si están dispuestos a hacer lo que sea para lograrlo, lo entiendo perfectamente".
Stefan Leitl, entrenador del Herta dejó en claro que no quiere que "las consecuencias para el Münster no sean demasiado graves”, pero tampoco dejó pasar por arriba el accionar: “Esto es simplemente inaceptable. Imaginen si se tuvieran que tomar más decisiones y no hubiera imagen de televisión; esto ya es una tecnología que forma parte del fútbol, les guste o no, pero hay que asegurarse de que cosas así no sucedan”.
Por otra parte Alexander Feuerherdt, director de Comunicación y Relaciones con los Medios, dejó en claro la postura de la Federación Alemana de Fútbol: “En ocho años y medio de revisión de video, no recuerdo haber vivido una situación como esta”. Elogió el proceder del árbitro: “Mantuvo la calma y la serenidad en lo que sin duda fue una situación incómoda para él”.
Finalmente el local terminó cayendo por 2-1 en el encuentro y se encuentra comprometido con los puestos de descenso.
Trompadas, patadas y corridas: la tremenda batalla campal entre Cruzeiro y Atlético Mineiro que dejó 23 expulsados
Cruzeiro y Atletico Mineiro de Brasil convirtieron la final del campeonato estadual en una fuerte pelea entre los jugadores luego de una jugada en el cierre del encuentro que decantó en una trifulca que tuvo trompadas, patadas y corridas.
Todo inició cuando el partido tenía un resultado negativo para el equipo de Eduardo Domínguez que estaba cayendo por la mínima en el encuentro final del torneo. Faltaba un minuto en el momento en el que Everson, arquero del Galo, contuvo un remate con un rebote corto que generó la rápida llegada del mediocampista Christian que fue con todo con la intención de meter el balón pero terminó impactando en el arquero.
Esa jugada, que parecía una más del partido, decantó en una batalla campal con jugadores que intercambiaron hasta golpes de puño.
Uno de los más afectados fue Lucas Villaba quien recibió una durísima piña por la espalda del brasileño Hulk. Lejos de frenarse y mantener la calma adentro de la cancha, la tensión escaló y tuvieron que entrar protagonistas de afuera del campo de juego para calmar la situación.
Producto del enfrentamiento entre los jugadores, el árbitro del encuentro decidió expulsar a 23 personas siendo el partido con más expulsiones en la historia del fútbol brasileño, en una categoría donde el record Guiness es argentino: es que Claypole y Victoriano Arenas quedaron en la historia tras un encuentro donde tuvieron 36 expulsiones. Finalmente, Cruzeiro se quedó con la victoria y el título en el partido que terminó como una guerra.
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