En el cierre de la Fecha 17 de la Liga Profesional de Fútbol, Atlético Tucumán y Banfield igualaron en cero en el estadio Monumental José Fierro. Fue un partido chato, en el que ninguno de los dos equipos generó situaciones claras de gol. Sin embargo, durante el primer tiempo del encuentro se vivió una jugada muy polémica que tuvo al árbitro neuquino Darío Herrera como principal protagonista.
Corrían los 30 minutos cuando el lateral derecho del Decano, Martín Garay, jugó la pelota para su arquero, Carlos Lampe. Al ser un pase intencional, el portero ex Boca y Vélez no tenía permitido tocar el balón con sus mano. El problema fue que el pelotazo de su compañero fue muy alto e iba sin escalas al fondo del arco, por lo que el boliviano tuvo que estirar uno de sus brazos para evitar el gol en contra.
Inmediatamente, los jugadores del Taladro comenzaron a reclamar tiro libre indirecto dentro del área del equipo tucumano. Tal como lo indica el reglamento, Herrera no dudó y pitó a favor de Banfield. "Se concederá un libre indirecto si un guardameta cometiera una de las siguientes infracciones dentro de su propia área después de que un compañero se lo haya cedido con el pie", recita la regla 12, que habla de infracciones y conductas incorrectas.
Sin embargo, esta penalidad se contrapone con otro inciso de la misma regla que habla de las infracciones sancionables con expulsión: "Se deberá expulsar al jugador, suplente o jugador sustituido que cometa alguna de las siguientes infracciones: impedir mediante una infracción por mano un gol o evitar una ocasión manifiesta de gol (excepto en el caso del guardameta dentro de su propia área); evitar un gol o una ocasión manifiesta de gol de un adversario que se dirige a la portería del infractor mediante una infracción sancionable con un tiro libre (excepto aquellas situaciones descritas más abajo).
"¿Cuáles son las excepciones en el caso de que se evite un gol o una ocasión manifiesta de gol?: Cuando un jugador evite un gol o una ocasión manifiesta de gol del equipo adversario cometiendo una infracción por mano, deberá ser expulsado, independientemente de dónde se produzca esta (salvo que se trate del guardameta en su propia área)", cierra el inciso.
Entonces, la gran duda. El arquero es el único futbolista que tiene potestad para tocar la pelota con la mano dentro su propia área, aunque en este caso puntual se encuentra inhabilitad por tratarse de un pase de su compañero (de ahí el tiro libre indirecto). Sin embargo, Lampe termina evitando una oportunidad manifiesta de gol. ¿Puede o no puede tocar el balón con la mano? ¿Acertó Darío Herrera?
Efectivamente, la decisión del oriundo de Andacollo fue correcta. ¿El motivo? Existe una directiva que dice que no se considera último recurso cuando un arquero recurre a su brazo porque es una parte del cuerpo que puede utilizar. Además, un pase atrás de un compañero no se considera oportunidad manifiesta de gol.
La historia terminó con la ejecución del tiro libre indirecto a favor de Banfield. Ramiro Enrique se la tocó a Jesús Dátolo, quien con todo el arco cubierto por una barrera de 11, pateó fuerte arriba y la pelota se fue besando el travesaño.
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