Activistas y organizaciones que luchan por los derechos de las personas sordas e hipoacúsicas reclaman que los trabajadores en servicios esenciales -como cajeros de supermercado, agentes de policía o personal de salud- utilicen barbijos transparentes o máscaras faciales para poder leer sus labios o gestos y que el uso obligatorio de tapabocas "no sea una barrera más".
"Estamos conscientes de la necesidad de usarlo, pero para quienes tenemos problemas auditivos el barbijo conlleva una dificultad adicional a la de estar aislados, que es la de no comprender lo que se nos dice en caso de necesitar ir a la farmacia, comprar comida o ir al médico", dijo en diálogo con Télam Rosario García, presidenta de la Fundación San Francisco de Asís, dedicada a promover las posibilidades de desarrollo de la persona sorda o con hipoacusia.
Para García, las máscaras faciales o los barbijos transparentes "que permiten ver la boca" ofrecen una solución para las personas con poco o nula audición. Recalcó que este tipo de tapaboca deberían ser usado por "la policía, los cajeros de supermercados, personal de salud y todos aquellos considerados servicios esenciales".
Hace unas semanas una joven norteamericana llamada Ashley Lawrence, que estudia educación especial para personas sordas y con problemas de audición, diseñó junto a su madre las llamadas "mascarillas con ventana" con telas lavables y piezas de plástico transparente, que permiten la lectura labiofacial.
En España un grupo de voluntarios de Jerez, también se pusieron manos a la obra para confeccionar los barbijos inclusivos.
En Argentina, una joven diseñadora, llamada Milagros Torroba, se sumó a la iniciativa luego de detectar la problemática por un familiar que tiene hipoacusia.
"Este proyecto empezó hace una semana, ya tenemos bastantes producidos. Mil fueron donados", contó este lunes Torroba en diálogo con Antonio Laje en América TV.
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