Cazuela de garbanzos y calabaza: el plato vegano que reconforta
Cremosa, especiada y lista en menos de una hora. Una cazuela vegana que no le pide nada a ningún guiso clásico.
Que sea vegano no significa que sea aburrido. Ni light. Ni de esos platos que te dejan con cara de "comí pero no comí". Esta cazuela es exactamente lo contrario: contundente, aromática, con esa profundidad de sabor que te hace repetir sin culpa.
La combinación de garbanzos con calabaza es clásica en muchas cocinas del mundo, pero acá la llevamos a terreno argentino: con buen ají molido, pimentón ahumado y un chorrito de limón al final que lo cambia todo.
Perfecta para un martes de otoño en que no tenés muchas ganas de complicarte pero sí de comer rico.
Ingredientes cazuela garbanzos y calabaza (para 4 personas)
- 400 g de garbanzos cocidos (o 2 latas)
- 500 g de calabaza o zapallo anco
- 1 cebolla grande
- 4 dientes de ajo
- 1 morrón rojo
- 400 g de tomates perita en lata
- 500 ml de caldo de verduras
- 2 cucharaditas de pimentón ahumado
- 1 cucharadita de comino
- 1 cucharadita de cúrcuma
- Ají molido a gusto
- Jugo de medio limón
- Aceite de oliva, sal y pimienta
- Cilantro o perejil fresco para servir
La preparación, paso a paso
- Cortá la calabaza en cubos de 3 cm. Si usás zapallo anco, podés dejar la cáscara (es comestible una vez cocida). Reservá.
- En una olla grande, calentá un chorro generoso de aceite de oliva y pochá la cebolla picada fina durante 5 minutos a fuego medio.
- Agregá el ajo picado, el morrón en cubos y todas las especias: pimentón, comino, cúrcuma y ají molido. Cocinás un minuto más, revolviendo, hasta que todo perfume.
- Sumá los tomates perita aplastados con la mano o con cuchara. Cocinás 5 minutos hasta que se reduzca un poco.
- Incorporá la calabaza, los garbanzos escurridos y el caldo. Llevá a hervor, bajá el fuego y cocinás tapado unos 20-25 minutos, hasta que la calabaza esté bien tierna.
- Aplastá algunos cubos de calabaza contra el fondo con la cuchara para que espese el caldo naturalmente. Corregí sal.
- Antes de apagar el fuego, exprimí el medio limón. Serví con cilantro o perejil picado por encima.
Tips que marcan la diferencia
- El limón al final no es opcional: levanta todos los sabores y le da frescura al plato. No lo saltees.
- Si querés más cuerpo, aplastá la mitad de los garbanzos antes de agregarlos. Queda una textura más cremosa.
- Sobras: guardala en la heladera hasta 4 días. Al día siguiente los sabores se integran mejor todavía.
- Para servir: sobre arroz blanco, con pan rústico o con unas tortillas de maíz. Todas opciones ganadoras.
Para acompañar
Un buen té de especias, una cerveza artesanal neuquina o directamente agua con gas. Este plato no necesita mucho para brillar.
Y si tenés alguien en la mesa que "no le gusta la comida vegana", servíselo sin avisarle. Después le contás.
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