Pizza casera: receta fácil para hacer una masa esponjosa y crocante
Con pocos ingredientes y un buen levado, esta receta rinde dos pizzas grandes, con masa aireada, bordes dorados y una base crocante en horno casero.
Hacer pizza en casa no exige una amasadora, una harina importada ni un horno profesional. La diferencia aparece en tres puntos bastante más simples: respetar el levado, trabajar la masa hasta que esté elástica y calentar bien el horno antes de empezar la cocción.
Esta receta rinde dos pizzas grandes. La masa queda suave por dentro y forma una base firme, capaz de sostener la salsa, el queso y los ingredientes elegidos sin convertirse en una esponja húmeda.
La precocción también cumple una función. Esos primeros minutos de horno con la salsa permiten que la base se afirme antes de sumar la mozzarella. Así, el queso puede derretirse sin que la masa quede cruda en el centro.
Ingredientes para la masa
- 500 gramos de harina 000
- 300 mililitros de agua tibia
- 10 gramos de levadura fresca o 5 gramos de levadura seca
- 1 cucharadita de azúcar
- 2 cucharaditas de sal
- 3 cucharadas de aceite de oliva
Ingredientes para la salsa
- 400 gramos de tomate triturado
- 1 diente de ajo
- 1 cucharadita de orégano
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Sal y pimienta
Para cubrir las pizzas
- 300 gramos de mozzarella rallada
- Hojas de albahaca
- Aceitunas, jamón, champiñones o morrones, a gusto
Cómo hacer la masa de pizza
Colocar la levadura en un recipiente chico. Agregar el azúcar y un poco del agua tibia. Mezclar y dejar reposar durante diez minutos. La aparición de espuma o pequeñas burbujas indica que la levadura está funcionando.
Poner la harina en un bowl amplio y mezclarla con la sal. Hacer un hueco en el centro y volcar la levadura activada, el aceite y buena parte del agua restante.
Integrar desde el centro hacia afuera. Agregar el resto del agua gradualmente hasta obtener una masa blanda, pero manejable. Pasarla a la mesada y amasar durante unos diez minutos. Debe quedar lisa, flexible y sin partes secas.
Formar un bollo y colocarlo en un recipiente apenas aceitado. Cubrir y dejar levar en un lugar templado durante aproximadamente una hora, o hasta que duplique su tamaño.
Cómo preparar la salsa
Picar el ajo y cocinarlo brevemente en una sartén con una cucharada de aceite de oliva. No debe quemarse ni tomar demasiado color.
Agregar el tomate triturado, el orégano, sal y pimienta. Cocinar a fuego medio durante 15 minutos, revolviendo de vez en cuando. La salsa debe perder parte del agua y quedar concentrada, pero no completamente seca.
Armado y cocción de las pizzas
Calentar el horno a 220 °C. Conviene encenderlo con anticipación para que alcance una temperatura pareja antes de recibir la masa.
Dividir el bollo en dos partes. Estirar cada una sobre la mesada enharinada hasta alcanzar el tamaño de las pizzeras. Se puede usar palo de amasar o trabajar con las manos desde el centro hacia los bordes.
Colocar las masas en pizzeras aceitadas. Si se dispone de una piedra para pizza, debe calentarse junto con el horno.
Distribuir una capa fina de salsa sobre cada masa y llevar al horno durante 7 u 8 minutos. Esta primera cocción permite que la base se afirme.
Retirar las pizzas, agregar la mozzarella y completar con los ingredientes elegidos. Volver a hornear entre 10 y 12 minutos, hasta que el queso esté fundido y los bordes se vean dorados.
Terminar con hojas de albahaca y un hilo de aceite de oliva. Esperar uno o dos minutos antes de cortar: el queso se acomoda y las porciones salen más limpias.
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