Tarta de espinaca con masa casera: la receta rendidora para toda la semana
Una tarta de espinaca y huevo con masa casera simple, ideal para rendir el presupuesto y aprovechar las sobras en el almuerzo del día siguiente.
La tarta de espinaca es uno de esos platos que atraviesan generaciones sin perder vigencia. Se puede comer tibia recién salida del horno, fría al mediodía siguiente, o directamente como vianda para llevar al trabajo. En una semana donde el clima invita a quedarse en casa y la billetera pide opciones rendidoras, la tarta de espinaca vuelve a ocupar el lugar que nunca debería haber perdido en la mesa de todos los días.
Lo primero que conviene aclarar es que no hace falta ningún ingrediente especial ni harina distinta a la de siempre para lograr una masa prolija. Con harina común 0000, manteca o grasa, agua fría y sal alcanza para una masa que se estira sin romperse y que, al hornear, queda dorada y crocante en los bordes.
Ingredientes
Para la masa:
- 300 g de harina 0000
- 150 g de manteca fría en cubos
- Una pizca de sal
- Agua helada, cantidad necesaria
Para el relleno:
- 2 atados de espinaca
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 4 huevos
- Un chorrito de leche o crema (opcional)
- Queso rallado a gusto
- Sal, pimienta y nuez moscada a gusto
Paso a paso
- Masa: integrar la harina con la manteca fría con la punta de los dedos o un tenedor, hasta lograr una textura arenosa. Sumar el agua helada de a poco hasta unir, sin amasar de más.
- Envolver el bollo en film y dejar descansar en la heladera al menos 20 minutos.
- Relleno: lavar la espinaca hervirla unos minutos hasta que ablande, escurrirla con fuerza y picarla gruesa.
- En una sartén con aceite, dorar la cebolla picada junto con el ajo hasta que estén transparentes. Sumar la espinaca escurrida y saltear unos minutos. Retirar del fuego y dejar entibiar.
- Batir los huevos con la leche o crema, salpimentar, agregar la nuez moscada y el queso rallado. Incorporar la espinaca tibia.
- Estirar la masa y forrar un molde enmantecado, pinchando la base con un tenedor.
- Volcar el relleno de manera pareja. Cubrir con una segunda tapa de masa (opcional) o dejar abierta.
- Hornear a 180°C entre 35 y 40 minutos, hasta que la masa esté dorada y el relleno firme al tacto. Si los bordes se doran muy rápido, cubrir con papel aluminio los últimos minutos.
- Dejar reposar al menos 10 minutos antes de cortar.
Se puede comer caliente, tibia o fría, lo que la convierte en una opción versátil para toda la semana: alcanza con cortar una porción, guardarla en un táper y tenerla lista para el almuerzo del día siguiente sin necesidad de volver a cocinar.
Te puede interesar...
Leé más
Guiso de legumbres fácil y barato: la receta ideal para los días fríos
-
TAGS
- espinaca
- casera
- El Comedor
- Masa
Noticias relacionadas











