Las autoridades del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) confirmaron este domingo el primer detenido en el país con un diagnóstico confirmado de coronavirus y prendió algunas alarmas preventivas para evitar la propagación dentro de la Unidad Nº42 de Florencio Varela.
A mes y medio de la confirmación del primer caso en la Argentina, registrado el 3 de marzo, fue informado SPB el positivo. El detenido de 49 años fue condenado a cadena perpetua por el delito de homicidio agravado por el vínculo.
El hombre tiene una afección renal crónica que lo obliga a realizarse tratamientos de diálisis tres veces por semana. Las autoridades creen que el contagio ocurrió en un tratamiento en un hospital fuera de la cárcel, el Interzonal General de Agudos Presidente Perón, de Avellaneda, al que asistía lunes, miércoles y viernes.
Este viernes, al ser conducido desde el penal hasta el Hospital por una diálisis, los médicos advirtieron que tenía fiebre. Así, se le realizó un hisopado. Los resultados llegaron a las autoridades del SPB este domingo, quienes comunicaron la noticia.
Por su parte, el detenido quedó internado en el Presidente Perón. Diez penitenciarios y cinco presos que tuvieron contacto con él -cuatro de ellos que estaban en la sala de Sanidad de la Unidad N°42- quedaron aislados de manera preventiva, los agentes permanecen en sus casas. Ninguno tiene síntomas visibles hasta el momento.
También se estudió a los detenidos del Pabellón N°12, en donde se ubica el detenido encargado de hacer la limpieza en la sala de Sanidad junto a otros 55 presos: ninguno, hasta ahora, tiene fiebre u otros síntomas.
Casos sospechosos en las cárceles
En las semanas previas, tres penitenciarios recibieron diagnósticos positivos en unidades como la N°21 de Campana y la alcaldía número 3 de Melchor Romero, donde se encuentran detenidos los 8 rugbiers acusados de matar a golpes a Fernando Báez Sosa. Ninguno de ellos, según fuentes del SPB, tuvo contacto cotidiano con internos.
Por su parte, las cárceles del país tendrán que extremar las medidas de seguridad y salud. Por un lado, para que le virus no se propague y por otro, para evitar los motines como sucedió en Coronda y Las Flores, donde hubo un sangrientos resultado con cinco cadáveres e instalaciones incendiadas.
A partir de este contexto, la SPB extremó medidas de seguridad, permitió que las visitas pudieran llevar alimentos y depositarlos, el Tribunal de Casación bonaerense autorizó que 400 sean excarcelados, se permitieron celulares para aliviar la falta de visitas, los teléfonos fueron empleados para continuar las clases, presos en varias unidades montaron talleres para fabricar barbijos para ellos y para personal médico.
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