Los que estuvieron en un Coloso colmado aquel día histórico jamás lo olvidaron. Las imágenes están frescas como si fuera hoy. Parece mentira que ya pasaron 35 años.
Ese 27 de abril de 1986 no cabía un alma en el estadio de Alianza. No era para menos, se presentaba el famoso Boca Juniors en un encuentro oficial, por los porotos. Fue por el partido de ida de los octavos de final de la Liguilla Pre Libertadores de 1986.
El torneo que por su formato era una suerte de Copa Argentina actual en el sentido de que les permitía a los elencos del interior, provenientes de torneos regionales, eliminarse con los poderosos de Primera División en busca de la ansiada Libertadores.
Y fue triunfo azul y oro por 2 a 1 en la ida. El marcador se abrió con un gol olímpico de Alfredo Graciani, histórico delantero de Boca que acaba de fallecer. “La verdad, recuerdo más lo del pueblo neuquino que el gol. Tengo presente más que nada el recibimiento, que no podíamos bajar del avión, había gente hasta en la pista de aterrizaje”, declaró en su momento el atacante que en su paso por el xeneize anotó 83 goles en 250 partidos y que lamentablemente días pasados perdió la vida.
No obstante, Heriberto González (falleció luego pescando, cuando se le dio vuelta el bote) se puso la pilcha de héroe y marcó el transitorio empate. Locura en Cutral Co. Pero a la postre y como era de esperarse, el Xeneize hizo valer la diferencia de categoría y se impuso 2 a 1 gracias al tanto de Jorge Higuaín, a los 30 del complemento. Resultado que se repetiría en la revancha en La Bombonera, por lo que Boca avanzaría rumbo al título (le ganó una final infartante a Newell's) y el Gallo se despediría con todos los honores.
“Es un partido inolvidable para mí. Lo que cuento en ruedas de amigos, es que la sorpresa más grande que me llevé es cuando bajamos del avión en el aeropuerto, la cantidad de gente que nos estaba esperando. Y lo más particular es que una vez que salimos en el micro, custodiados por la Policía, tomamos la ruta y era impresionante de ambas manos la gente que estaba parada al costado con los coches y con las banderitas. Practicamente fue del aeropuerto al hotel”, contó a LMN el Pipa Higuaín, quien definió el pleito, aún hoy sorprendido con el espectacular recibimiento.
El gesto de Alianza que Boca agradece
"Lo que más recuerdo de la revancha es que la hinchada de Boca gritó "¡Cutral Co, Cutral Co!" cuando entró el equipo a la cancha y cuando el Gallo descontó cantaron ¡"Alianza, Alianza"! y aplaudieron", rememora emocionado Fabián Godoy, presidente actual de Alianza.
"Mucha gente lo cuenta pero nadie sabe el verdadero por qué y se los voy a contar a ustedes (por LM Neuquén). Resulta que el día que se jugó en Cutral Co no había llegado el transfer internacional de Ariel Krasouski, jugador de Boca. Jugó estando mal habilitado. Un allegado a San Lorenzo de Almagro en ese momento le mandó un fax a la Comisión de Alianza dándole los datos para que proteste los puntos y los ganaba. Y la contestación nuestra fue que Alianza ganaba y perdía los puntos dentro del campo de juego. Hubiera ganado la serie con Boca en los escritorios sin ninguna duda pero no protestó y por eso "la 12", que tenía este dato, coreó al equipo rival, algo que no hace nunca, en agradecimiento", explica el hoy titular del Celeste y fana también de Boca ("Tengo 6 plateas bajas de por vida, abonado, socio, mi señora y mis hijos también. Nos conocen todos en La Bombonera).
El agradecimiento xeneize no quedó allí: "En base a ello la relación entre los clubes siempre fue maravillosa. De inmediato nos invitaron y fuimos con varias categorías de las inferiores a jugar amistosos, a recorrer La Bombonera, Casa Amarilla, La Candela... Le regalaron indumentaria a los chicos, porque hubiera sido duro perder los puntos así para Boca", redondeó Godoy.
Una anécdota que dejará a muchos con la Boca abierta...
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