Buenos aires. Sheila Ayala, la nena de 10 años que estaba desaparecida desde el domingo, fue encontrada sin vida a metros de donde se la vio por última vez, en el complejo donde vivía con su padre en el barrio Trujuy de San Miguel, en el oeste del conurbano bonaerense.
El cuerpo fue encontrado por la Policía Bonaerense, entre dos paredes lindantes, entre residuos y envuelto en bolsas en un basurero junto al predio del complejo. Poco antes de las 20, Leonela Ayala, hermana de Juan Carlos, padre de la nena, y su pareja Fabián Ezequiel González Rojas, oriundo de Paraguay, de 24 años, reconocieron ante efectivos de la Policía Bonaerense haber asesinado a su sobrina cuando peritos requisaban su departamento.
El giro es sorprendente: Leonela, quien está embarazada de casi siete meses, había dado varias entrevistas a canales de televisión denunciando la desaparición de su sobrina. En su departamento se encontraron bolsas y cintas sobre un colchón, compatibles con las que el cadáver de la menor fue envuelto. Ambos fueron aprehendidos por la DDI de San Miguel. Su confesión deberá ser reiterada ante los investigadores en la Fiscalía Nº 20 de Malvinas Argentinas para que tenga validez judicial. “Tomamos droga y alcohol y no sabemos cómo llegamos a eso”, habrían confesado anoche en la comisaría.
Peritos de la Policía Bonaerense inspeccionaron el lugar y concentraron en una cama bolsas, cintas y moscas que volaban sobre el colchón con un peluche de Hello Kitty entre el nylon. Sospechan que el cadáver de la menor habría estado en el lugar antes de ser arrojado al túnel, con un posible cautiverio en lugar, para ser arrojado desde una altura de seis metros. Una voz policial dijo algo inquietante: “La aguantó todo lo que pudo y la tiró”.
González Rojas tiene antecedentes penales. Su legajo en el Ministerio de Seguridad bonaerense muestra una causa por robo en poblado y en banda de 2013 que tramitó en el Juzgado de Garantías Nº 2 de San Martín.
Las próximas horas serán fundamentales para entender el móvil del crimen. Los vecinos, quienes ayer se enfrentaron con efectivos policiales, no salen de su estupor por el triste final de Sheila.
4 días pasaron desde la última vez que la vieron
Al principio hubo una recompensa de medio millón de pesos para dar con su paradero. Y ayer hallaron el cuerpo después de un fuerte operativo que incluyó drones, buzos en arroyos de agua contaminada, canes, bomberos y más de 150 policías.
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