El piloto que superó dos veces el cáncer y hoy debuta en el automovilismo nacional

El joven misionero paso momentos duros en su vida y hace su primera experiencia en el Turismo Pista.

El Turismo Pista visita por primera vez en su historia el autódromo de Oberá y Gastón Vancsik es uno de los debutantes que más allá del año por los fierros, tiene una importante historia para contar.

Gracias al apoyo de su familia y amigos y su amor por el automovilismo, Vancsik superó en dos oportunidades el cáncer y hoy se da el gusto de hacer su debut en el ámbito nacional. El obereño correrá este fin de semana en la Clase 2 a bordo de un Ford Ka del JT Racing.

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“Hace unos años tuve que hacerme un trasplante de médula porque tuve leucemia y estuvo casi dos años parados. El automovilismo fue algo que me ayudó a salir de eso porque siempre me motivó a volver a las pistas. Además ahora tenemos la oportunidad de debutar a nivel nacional”, indicó a Carburando el joven piloto.

También se refirió al apoyo de la gente: “Me acuerdo que cuando estaba internado, le preguntaba a los médicos si iba a poder volver a correr. Así que siempre tuve la ilusión y también me aferré a las cosas que me gustaban. Fue una luz al final del túnel el automovilismo para mí y sé que luché mucho para volver. Hoy veo lo sucedido como pasado, pero que me dejó mucha enseñanza y fuerza para seguir”

Vancsik relató los inconvenientes de salud que tuvo que atravesar y cómo el automovilismo lo ayudó a curarse. “Tuve dos tipos de cáncer. Primero tuve un linfoma, que fue cuando tenían 18 años y que me lo detectaron en febrero de 2012. Estuve siete meses en Buenos Aires haciendo un tratamiento con quimioterapia y en los primeros meses, tuve una infección porque tenía las defensas muy bajas porque había salido recién de la quimioterapia y estuve en coma farmacológico 11 días. Esa fue la parte más riesgosa del tratamiento porque estuve muy mal. El porcentaje era muy bajo, pero gracias a Dios pude salir y me sané bien”, expresó.

Luego, prosiguió: “A los siete meses del linfoma me detectaron leucemia y la verdad que fue uno de los días más triste de mi vida. Pero mi familia, mis seres queridos y todo el pueblo me dieron fuerza y la volvimos a pelear. En ese tratamiento contra la leucemia, me tuvieron que hacer un tratamiento de médula”.

El misionero volvió a hacer hincapié al apoyo de la gente durante su segundo tratamiento. “Ni bien se supo ese diagnóstico, se desplegó una importante campaña en Oberá para encontrar donante de médula. Se hizo en dos días porque era mucha la gente que quería donar. Fue un gran suceso para el pueblo y para mí fue un golpe anímico importante al ver tanta gente que quería colaborar y que me daba fuerza. Sin dudas, fue uno de los factores que me hizo seguir luchando para poder salir de eso”, comentó.

Por último, Vancsik indicó que el automovilismo y el deseo de volver a subirse a un auto de carrera lo llevaron a no bajar los brazos. “En esos momentos de dificultad, traté de aferrarme a lo que me apasionaba. Crear una ilusión de que se puede salir de eso en torno a lo que te hace feliz. Hay que saber que se puede, que nadie te regala nada, pero hay que aferrarse a lo que uno tiene pasión, que en mi caso era el automovilismo. Siempre pensé en positivo para un día poder volver a subirme a un auto de carreras”, concluyó.

El misionero habló en Carburando Radio y contó su historia de vida

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