El "tiempo" no pasa para Nadal, que cada día juega mejor. Siempre es "la hora de Rafa" en polvo de ladrillo. El fenómeno español conquistó su título 13 de Roland Garros tras vencer al 1 del mundo Novak Djokovic de manera contundente e igualó al suizo Roger Federer como máximo ganador de torneos de Grand Slam con 20 coronas.
Pero lo llamativo del encuentro, es que el legendario tenista mallorquín utilizó en el encuentro un reloj valuado en $1.05 millones. Se trata del modelo RM 27-04que lanzó Richard Milleen en septiembre para conmemorar el décimo aniversario de su asociación con el tenis.
La joya pesa 30 gramos, incluida la correa, y está catalogada como el tourbillon más ligero del mundo. Además, es una edición limitada, dado que sólo se han fabricado 50 piezas en el mundo.
No es la primera vez que Rafa usa este tipo de relojes de alta gama. En sus antecedentes más cercanos, la leyenda ibérica ganó su décimo Roland Garros en 2017 con un Richard Mille de 750.000 dólares; mientras que en el US Open del año pasado lució uno valuado en $725.000.
La alegría del día después
Rafa valoró el título y la victoria sobre Novak Djokovic pero resaltó que para "lograr el objetivo" tuvo que "hacer sacrificios" ya que el cuerpo se resintió por el receso de la pandemia de coronavirus.
"En el deporte de alta competición lo que cuenta es la victoria. Eso es una realidad. Pero a la victoria le uno una satisfacción personal mucho mayor porque he tenido que hacer sacrificios en ciertos momentos para lograr el objetivo", destacó Nadal en una entrevista con la agencia de noticias AFP antes de regresar a España desde París.
A los 34 años y quince después de su primer título en París, el español ratificó su poderío en el Grand Slam de polvo de ladrillo al levantar el trofeo "de los Mosqueteros" por decimotercera vez.
Sin embargo, esta edición fue especial para el número dos del Mundo ya que la temporada estuvo marcada por la pandemia de coronavirus.
"Después del confinamiento estaba mal, fueron muchas semanas entrenando muy poquito. Tenía pocas posibilidades de entrenar de la manera en que me hubiera gustado, sobre todo los primeros dos meses después del confinamiento. El cuerpo se resintió un poco de todo el parón, la realidad es que para cuerpos con muchos kilómetros encima como el mío, un parón drástico hace que la vuelta a la normalidad del trabajo sea mucho más complicado. En mi caso desgraciadamente el cuerpo respondió mal durante unos meses y poco a poco se han ido enderezando las cosas. Fueron semanas duras", reconoció Nadal.
El mallorquín también admitió que vive con "tristeza" lo que sucede en el mundo con el virus y deseó que "esta pesadilla se termine cuanto antes".
"Lo estoy viviendo con preocupación, ahora que parece que las cosas no van de nuevo de la manera adecuada. Y confiando en que esta pesadilla se termine cuanto antes y que la gente pueda volver a vivir en un mundo más agradable y más feliz", anheló.
Nadal reveló que todavía no pudo hablar con el suizo Roger Federer, quien lo felicitó públicamente por igualar la marca de 20 títulos de Grand Slam, y se mostró ilusionado con la posibilidad de seguir jugando al tenis.
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