Argentina suele vivir cerca del abismo, así se vivió la semana pasada previo a los vencimientos con el FMI, no hubo default, tampoco hubo acuerdo, pero sí un principio de entendimiento que deberá debatirse en el congreso antes del 21 de marzo para que el FMI sea el que financie el vencimiento de los USD 2.800- MM. que se vencen en dicha fecha.
Si uno compara con la negociación frente a los bonistas, también se llegó al límite del no pago, para luego obtener una aceptación del 99%. Es importante saber cómo llegan ambos a este principio de acuerdo. Veamos..
Por el lado de Argentina, era debatirse entre un default y sus consecuencias macroeconómicas, o usar las últimas reservas reales que luego del pago al FMI rondarán los USD 500 millones. Acá hare un detalle importante más adelante con respecto a las reservas del BCRA.
Por el lado del FMI, era exponer su cartera de crédito frente al mundo donde Argentina es el 28% de esa cartera, o sea, el principal deudor frente al FMI que no es un banco si no un organismo internacional conformado por 189 países, y con representaciones en 148 países. Hago una salvación, de los firmantes del préstamo tanto por el lado del FMI como de Argentina ya nadie ocupa su cargo, ni en el directorio del FMI, ni del lado del gobierno argentino, por lo cual anunciar un principio de acuerdo ordena un gran fracaso institucional por ambos lados.
Dicha esta salvedad, de cómo negociaron ambas partes, no hubo Acuerdo, pero sí un acercamiento de posiciones, que les permitiría a ambos llegar a buen puerto en los próximos 24 meses. Ese principio de acuerdo es a 2,5 años y no incluye reformas estructurales y está enfocado en 4 bloques según lo anunciado por Guzmán.
El Bloque Fiscal: Se habría logrado un entendimiento con la siguiente reducción del déficit fiscal: 2,5% en 2022, 1,9% en 2023, 0,9% en 2024, se supone no se dijo que para el 2025 se exija 0%, y un superávit de al menos 1% para el 2026. La reducción fiscal no se alcanzaría por una reducción del gasto, si no por una secuencia del crecimiento, y como consecuencia del crecimiento se apostaría a más gasto público que aparece como el motor de la economía real, algo que pareciera anunciarse para relajar la interna del oficialismo, de esta manera la recaudación tributaria en relación a la economía real debería crecer constantemente.
El Bloque Monetario: El plano monetario se acordó que el BCRA asistirá con 1% del PBI para 2022, 0.6% en 2023, y 0% en 2024. Además, se iría a un esquema de tasas positivas, acuerdo de precios y salarios para lograr un descenso de la inflación.
El Bloque Cambiario: Lo que más se resaltó es que no habrá un salto cambiario, tampoco se anunció el ritmo de avance que tendrá el tipo de cambio con respecto a la inflación. Se seguirá ampliando el cepo cambiario con objetivo de incrementar las reservas para el corriente año en USD 5.000- Millones.
El Bloque de financiamiento: Una vez logrado la firma del acuerdo habría un desembolso de USD 4.500- millones en concepto de devolución de los pagos realizados desde el año pasado a la fecha. También implicaría un desembolso equivalente a los vencimientos que hay por delante, o sea, en cada vencimiento futuro el FMI giraría los fondos para que cumpla con el pago.
En estos cuatro bloques estará centrada la discusión en el congreso, pero más allá del debate lo que nadie explica es en que condición macroeconómica está argentina para enfrentar un escenario adverso. El BCRA declara reservas por algo menos de USD 39.000 millones, pero reales suman unos USD 1500 millones, que a partir del pago del 28 de Enero y del martes 01 de Febrero rondará en los USD 500 millones, la otra cara sería en qué condiciones queda el BCRA frente a sus pasivos en dólares, donde sus principales acreedores son China, BIS, SEDESA y, los depositantes. Digamos, las reservas son como un acuerdo en cuenta corriente que no se usa, pero si se aplicara habrá condiciones para devolver el capital y los intereses, por ejemplo, activar el Swap de China, que equivalen al 53% de las reservas brutas, tendríamos que hablar de una tasa aproximada del 7%, superior al 4% que se le paga al FMI, y se activaría una deuda importante del BCRA. Otra referencia del BCRA, es que a pesar del superávit comercial de USD 14.700 millones y los desembolsos de DEG, dentro de un contexto de recuperación de la economía no se logró incrementar las reservas.
Además de las condiciones que enfrenta el BCRA de seguir perdiendo reservas reales, están los vencimientos que para el corriente año suman USD 19.000 millones, y para el 2023 otros USD
19.000 millones, que de llegar a un acuerdo implicaría que el FMI desembolse cada vencimiento en los próximos 25 meses.
Dudas todas, optimismo también
No queda claro en este contexto como se llegará a un déficit de 2,5% para el corriente año, ya no hay “aporte solidario” pero se vislumbra mayores impuestos a pesar de la fuerte presión tributaria sin que éstos afecten el crecimiento. Desde el plano financiero habrá que cubrir 2,5% de déficit primario mas intereses en dólares unos 0,5%, o sea un 3% del PBI. Para esto se proyecta que el BCRA aporte un 1% del PBI con emisión, luego de haber emitido en plena pandemia en 2020 7,3% del PBI, y en 2021 3,7% del PBI. Además, según declaraciones del ministro de economía se esperan luego de la firma del acuerdo aportes de organismos internacionales 0,9 puntos, y quedaría 1,1 puntos que financiaría el mercado local, que a modo de referencia el último año aportó 1.6% del PBI.
En el plano cambiario febrero siempre fue un mes complicado para las divisas, por lo cual habrá que transitar el mes que llevará presión constante a las reservas del BCRA, pasado dicho mes comienza la liquidación del campo por lo cual habría expectativas de cumplir con el FMI, pero habrá que transitar un mes donde escasean las divisas y en el plano central se debatirá el posible acuerdo en el congreso. Con una inflación de más de 4% un salto significativo de 20-30% del tipo de cambio oficial la inflación pasaría a un terreno del 7%, acá queda claro por que el gobierno no accedió y tampoco el FMI presionó sobre el tipo de cambio.
Resumiendo...
Se resolvería el foco principal que tenía el país por delante y sus consecuencias para la economía real. El acuerdo estará auditado trimestralmente, los pasos a seguir por el lado del gobierno es enviar el principio de acuerdo al congreso, y el FMI deberá alcanzar un Staff Level Agreement en su directorio, o sea conseguir el aval para el acuerdo. Lo más importante se evitó una gran crisis, aunque aún no está claro cómo se piensa lograr ese 1% de ajuste del PBI con respecto a 2021 dentro de la interna oficialista. Las revisiones trimestrales serán complejas, más aún, llegado el momento de la campaña política hacia el 2023. En el corto plazo no dejaría de monitorear las reservas reales del BCRA, el superávit comercial, y la emisión monetaria la cual estuvo muy relacionada con el dólar en todas sus versiones (Blue, MEP, y CCL), la cuentita de almacenero que lleva el mercado es base monetaria + pasivos / reservas y da su valor actual.
Argentina logró un paso importante, borró lo firmado en su pasado por la gestión anterior, y comienza un nuevo compromiso fiscal y monetario, las dudas son muchas, pero en el corto plazo se evitó una gran crisis económica. En lo inmediato recuperar la confianza será un gran primer paso, argentina cuenta con viento de cola y es el crecimiento mundial sumado al valor de las materias primas, si bien muchos hablan de las sequías, la consecuencia es que hay mayores precios, además, impulsados por la inflación mundial. Por último, la firma del acuerdo traerá asistencia de otros organismos internacionales.
Riesgo País descendió 260 Pb.
Dólar Contado con Liquidación luego de tocar los $ 234, bajó hasta los niveles $ 223, y podría fluctuar en la zona de $ 215/223-
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