Especialistas advirtieron cuáles son los horarios de mayor demanda y dieron consejos para evitar problemas con los electrodomésticos.
La tarde noche de este viernes reunirá dos situaciones que por separado, ya suelen incrementar el consumo de electricidad. Por un lado, el frío extremo obliga a mantener encendidos distintos sistemas de calefacción durante varias horas. Por otro, millones seguirán el partido de la Selección Argentina contra Cabo Verde en el Mundial 2026 desde sus casas, con televisores, luces y electrodomésticos funcionando al mismo tiempo. La advertencia para no tener problemas en las casas.
Esta combinación genera un fuerte aumento de la demanda eléctrica, especialmente durante las horas previas al encuentro y en el entretiempo, cuando muchas personas aprovechan para cocinar, preparar bebidas calientes o utilizar distintos artefactos de manera simultánea.
Según un estudio de Payway, el 79% de los argentinos tiene previsto organizar algún plan para ver el partido. La mayoría elegirá reunirse en sus hogares, mientras que otros optarán por bares o espacios gastronómicos, lo que también incrementará el consumo eléctrico fuera del ámbito doméstico.
En ese contexto, especialistas del sector energético advirtieron que una utilización intensiva de equipos de alto consumo puede elevar la exigencia tanto sobre la red eléctrica como sobre las instalaciones internas de cada vivienda.
Cuáles son los momentos de mayor consumo durante un partido
El jefe de Producto de Steck, Fernando Zysman, explicó que el comportamiento del consumo eléctrico cambia a medida que transcurre el encuentro.
Según indicó, la calefacción y la iluminación mantienen una demanda relativamente estable durante todo el partido, ya que permanecen encendidas durante varias horas. Sin embargo, los mayores picos aparecen antes del inicio y durante el entretiempo, cuando muchas personas utilizan simultáneamente hornos eléctricos, microondas, pavas eléctricas, freidoras de aire u otros electrodomésticos para preparar comidas y bebidas.
Estos equipos requieren una elevada potencia durante su funcionamiento y, al combinarse con estufas eléctricas o calefactores, generan una carga mucho mayor sobre la instalación domiciliaria.
Cuando este fenómeno se replica en miles de hogares al mismo tiempo, la red eléctrica también enfrenta una mayor exigencia. Si el sistema presenta limitaciones de capacidad o problemas de mantenimiento, pueden registrarse bajas de tensión u otras dificultades que afectan el suministro.
Zysman recordó que el límite de responsabilidad entre la empresa distribuidora y el usuario está dado por el medidor eléctrico. Todo lo que ocurre desde ese punto hacia el interior de la vivienda depende del estado de la instalación particular y del mantenimiento realizado por sus propietarios.
Cómo reducir el consumo eléctrico sin resignar comodidad
Los especialistas coinciden en que no resulta necesario apagar la calefacción o dejar de utilizar electrodomésticos para evitar inconvenientes. La recomendación principal consiste en distribuir el uso de los equipos de mayor consumo y evitar que funcionen todos al mismo tiempo.
Por ejemplo, si el horno eléctrico está encendido para terminar una comida, conviene esperar algunos minutos antes de poner en funcionamiento la pava eléctrica o el microondas. Ese simple cambio permite reducir los picos de demanda que soporta la instalación.
La pava eléctrica merece una mención especial porque, aunque permanece encendida durante pocos minutos, consume una gran cantidad de energía en muy poco tiempo.
Otra recomendación consiste en calefaccionar únicamente los ambientes que realmente están ocupados y apagar los equipos innecesarios durante el partido. Esa práctica reduce el consumo del hogar y también disminuye la presión sobre la red eléctrica en un momento de elevada demanda.
Qué ocurre si salta la térmica y cuál fue el récord de consumo en invierno
Uno de los inconvenientes más frecuentes durante jornadas de alto consumo es la activación del interruptor termomagnético, conocido popularmente como "la térmica".
Las viviendas con instalaciones antiguas o que nunca fueron adaptadas al incremento del consumo eléctrico presentan una mayor probabilidad de sufrir este tipo de interrupciones cuando varios equipos funcionan simultáneamente.
La preocupación por la elevada demanda no es nueva. El 1 de julio de 2025, durante otra intensa ola de frío, el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) registró un récord invernal de 28.119 megavatios (MW) de consumo eléctrico.
Aquella jornada estuvo marcada por importantes interrupciones del servicio. En La Plata se produjo un apagón y más de 100.000 usuarios de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense quedaron sin suministro.
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