Hay cada vez más casos de síndrome del ojo seco

Es un mal bastante común que ya sufren 3 de cada 10 personas.

Las nuevas tecnologías notaron un aumento de los casos de ojo seco, un mal ignorado que puede tener consecuencias severas si no se trata. El denominado síndrome de ojo seco se caracteriza por la alteración en la producción de las lágrimas que da lugar a síntomas como irritación y picazón ocular y molestias al utilizar lentes de contacto. “El párpado está en permanente fricción con el ojo y esa fricción puede generar daño. Gráficamente podemos decir que el ojo funciona como el limpiaparabrisas de un auto: si lo encendés con el vidrio seco, te lo raya y lo arruina. Lo mismo ocurre con el párpado y la córnea: sin lubricación, el párpado la lastima”, explicó el doctor Alejandro Aguilar, médico oftalmólogo especialista en enfermedades de la superficie ocular, fundador y ex presidente de la Sociedad Argentina de la Superficie Ocular.

“Es un síndrome multifactorial que puede llegar a afectar hasta el 30% de la población. Cada vez es mayor el número de casos que se identifican dada la exposición prolongada a pantallas, los cambios ambientales artificiales y naturales y la mejora en los métodos diagnósticos”, señaló Aguilar. La exposición a un clima seco y con mucho viento, así como el humo y el aire acondicionado aceleran la evaporación de las lágrimas, de modo tal que evitar el contacto con estas condiciones irritantes puede reducir las chances de desarrollar ojo seco o brindar alivio a quienes lo padecen.

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30% es el porcentaje de afectados, debido a la alta exposición prolongada a las pantallas.

“Los síntomas se exacerban en quienes padecen ojo seco y viven en grandes urbes. Un caso de ojo seco en un ambiente contaminado va a ser más severo. En promedio, una lágrima tarda en romperse unos 10 segundos. Y en el caso de un individuo que no padece ojo seco y vive en Buenos Aires se rompe en 7 u 8 segundos. Esto significa que a menor contaminación, menor interferencia de las partículas que están en el aire con las lágrimas y eso hace que la calidad visual sea mejor. De todas formas, no significa que quienes vivan en espacios libres de contaminación no van a desarrollar ojo seco”, explicó el doctor Alejandro Berra, investigador del Conicet.

Si no se trata en forma adecuada, el mal del ojo seco puede generar severas consecuencias.

Permanecer más de cinco horas al día con la vista en la pantalla de la computadora, el celular o el televisor favorece la aparición de esta condición. Tanto es así que un estudio mexicano halló que el 86,4% de las personas que acudían a la consulta oftalmológica presentaba síntomas compatibles con el síndrome de ojo seco. “Quienes están más tiempo frente a la pantalla, parpadean menos y, por lo tanto, las lágrimas se evaporan más rápido. Muchos dispositivos no están ergonómicamente ubicados, ni a la distancia adecuada. La calibración del brillo del dispositivo también puede incidir”, enumeró Berra.

86,4% el porcentaje de las personas que consulta al oftalmólogo con los síntomas del ojo seco.

Para quienes no pueden desentenderse de obligaciones laborales que implican una importante cuota diaria delante de la pantalla, los especialistas recomiendan parpadear periódicamente al mirar la computadora, consejo que vale para quienes pasan mucho tiempo leyendo o con otras tareas que demandan concentración visual.

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