El comportamiento extraño, con miedo a que les saquen fotos, de un grupo de nenes de un jardín de infantes cordobés descubrió el infierno que habían vivido durante todo un año, a manos de una maestra suplente que fue condenada a 15 años de cárcel por abuso sexual y corrupción de menores (ambos delitos agravados por la condición de educadora), exhibiciones obscenas y producción de imágenes de pornografía infantil.
La maestra abusó de 15 de sus alumnos (de 5 y 6 años) del jardín de infantes Domingo Faustino Sarmiento de la localidad cordobesa de Viamonte. Lo hacía, según se descubrió por los testimonios en cámara Gesell de los nenes, con lo que los nenes conocían como el “juego del chocolate”. Tres veces por semana, cuando la directora del jardín de infantes no estaba, Mariela Ríos quedaba a cargo y aprovechaba para fotografiar y filmar desnudos a sus alumnos, mientras los incitaba a que bailaran o desfilaran en poses eróticas. A cambio, les regalaba chocolates y les hacía prometer que no le contarían a nadie sobre ese juego macabro que llevó adelante durante meses.
El calvario de los nenes terminó cuando una de las madres de los 15 alumnos que fueron víctimas de la maestra abusadora comenzó a observar conductas inusuales de su hija. Se hacía encima no quería ir al jardín los días en que la clase quedaba a cargo de Mariela Ríos.
Los otros padres empezaron a prestarle atención a sus hijos y a consultarles por esa maestra suplente. Y allí salieron a la luz los macabros juegos de los que los hacía participar. Las secuelas eran tales que una de las nenas se escondía de bajo de la mesa en su casa cada vez que alguien quería sacarle una foto.
Según publica Puntal, los quince testimonios fueron tomados en el sistema de doble espejo -conocido como cámara Gesell-. En confianza, los nenes dijeron que eran llevados a la dirección, al baño y al patio del jardín de infantes, donde la maestra los hacía desnudar y hasta se quitaba la ropa y manoseaba a los varones.
Todo el material quedaba documentado en su celular Motorola e iba destinado al novio de Ríos, al que los nenes conocían como “Jordan”. La maestra hacía que los pequeños le mandaran audios con mensajes a su novio, un hombre de La Plata que es stripper y que mantenía un noviazgo a distancia con la acusada, según remarcó el fiscal de Cámara Julio Rivero.
Dos años después de los abusos, que se extendieron durante todo el 2018, condenaron a Ríos a 15 años de cárcel por abuso sexual y corrupción de menores; ambos delitos agravados por la condición de educadora, a los que se sumó el de exhibiciones obscenas y producción de imágenes de pornografía infantil.
La pena que le aplicó en la tarde del martes el juez Emilio Andruet, de la Cámara Segunda del Crimen de Río Cuarto es la máxima que podía recibir Ríos por esos delitos.
Sin arrepentimiento
En ningún momento la maestra abusadora dio muestras de arrepentimiento. Cuando declaró ante al juez, dijo que las fotos que les tomaba a los nenes eran para una celebración de fin de año y recalcó que en todas las sesiones fotográficas estaban vestidos y con sus guardapolvos puestos. Declaró que no era cierto que les ofrecía golosinas a los niños: “Les regalaba recuerdos”, aclaró.
El abogado defensor de la maestra había pedido la absolución porque, a su entender, los dichos de los niños no alcanzaban para incriminar a Ríos.
En sus últimas palabras, desde la computadora instalada en la cárcel, Ríos insistió en declararse inocente. “Yo no cometí estos hechos y Dios sabe que es así -dijo-. Sería incapaz de hacer eso”.
El vocal Emilio Andruet ordenó que se investigue a la directora del jardín y pidió que se haga lo mismo con Jordan, el novio de Mariela Ríos. El fallo de la Cámara Segunda del Crimen de Río Cuarto, además de condenar a 15 años de cárcel a Ríos, prescribió que la mujer reciba un tratamiento psicológico durante su detención que esté a cargo de un especialista en violencia sexual.
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