Andrés Cuqui Silvera (goleador exquisito, campeón con San Lorenzo y el Rojo), Sergio Chiquito Romero (arquero mundialista), Mario Santana (integró la selección nacional y brilló en Italia), Sixto Mumo Peralta (la rompió más en Huracán que en Racing), Pitu Barrientos (brilló en San Lorenzo y hoy en México) y su hermano Hugo (ex Globo), son sólo algunos de los cracks que surgieron de La Comisión de Actividades Infantiles de Comodoro Rivadavia, más conocida como “La CAI” chubutense.
Un club que nació en 1984 con el fin de promover jugadores y en pocos años logró, de manera sorprendente, convertirse en el gran semillero patagónico y aportar talentos para el fútbol grande de la Argentina.
Pues bien, ese coloso de las formativas el domingo estará jugando en esta capital ante Pacífico en la revancha de la serie de playoffs que disputan entre sí con la tranquilidad de la clara ventaja que obtuvo en la ida, el 4 a 1 que lo deja con un pie en la próxima instancia si bien el conjunto decano venderá cara una eventual eliminación.
“Confiamos en darlo vuelta, nos faltó concretar en la ida pero fue parejo”, avisó vía LM Neuquén el entrenador de Pacífico Gabriel Lineares.
Lo cierto es que la CAI llega a esta instancia decisiva en su mejor momento, no sólo por la amplia diferencia obtenida en la ida sino también por ese sprint final de 4 triunfos consecutivos al hilo (o sea cinco triunfos consecutivos). Brian Orozco y Leandro Fernández son dos de sus máximas figuras.
Sentido de pertenencia
Pero más allá del presente, lo que hace grande a esta institución son las figuras que formó. Y también la destaca el sentido de pertenencia. Todos cuando vuelven quieren dar una mano. Dos claros ejemplos son el Cuqui Silvera, que integra la dupla técnica con Nicolás Segura y del Mumo Peralta, actual dirigente de la CAI. El semillero paragónico se la juega en Neuquén .
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