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La Mañana

La comedia, una experiencia crítica

A sala llena, se estrenó “Bonyour Tailandia”, en el marco de la 5ª Fiesta Nacional de Teatro de Humor, que hoy tendrá su cierre.
Por Gladys Azpeytia

Omar Lopardo, el autor de la puesta, obtuvo el 1º Premio Emilia 2009. En su carrera ha compartido escenario con figuras como Enrique Pinti, Antonio Gasalla y Florencia Peña.

Zapala > Con la misma expectativa generada durante la velada inaugural, se transitó la segunda jornada de la 5º Fiesta Nacional de Teatro de Humor. El pasado viernes, en el Teatro Amado Sapag se presentó «Bonyour Tailandia», obra escrita por Omar Lopardo, quien obtuvo el Primer Premio Emilia 2009. Los encargados de cerrar la noche fueron Carne de Crítica con su espectáculo «Subió la carne». Ayer, el tercer día de la fiesta teatral, también coincidió con el comienzo del Congreso Nacional de Dramaturgia. Evento muy esperado por los concurrentes, debido a que constituye una oportunidad para evaluar la situación del teatro nacional en distintos aspectos.
El elenco encargado de hacer la puesta de «Bonyour Tailandia» fue El Viento, integrado por Andrea Russo, Claudia Cardi, Fernando Asciutto, José Stocco, Eduardo González y Roberto Viviani, quien también se hizo cargo de la dirección. «Fue la primera vez que veo esta obra en escena, me encantó», sentenció al autor. «El elenco es muy sólido, son excelentes comediantes», añadió Lopardo, quien compartió con el público la presentación y las risas.

Risas y reflexión
Lopardo conoce los pormenores de hacer humor de excelencia debido a que su carrera se ha desarrollado junto a grandes figuras. «Tuve un gran maestro del humor que fue Enrique Pinti, que nunca se sentó a enseñarme, pero como trabajé tanto con él, he aprendido de su humor, que es inteligente. Y por sobre todas las cosas, he visto la reacción de la gente», indicó el autor.
El dramaturgo, a la hora de escribir, tiene presente que hacer humor puede tener un efecto liberador en las personas. «He visto gente llorando como si le hubiesen revelado una verdad eterna, porque a través del humor y la risa les han mostrado verdades».
Dicha capacidad le otorga al género un lugar privilegiado para incentivar la reflexión sobre temáticas que suelen quedar en el olvido. «Soy un convencido de que el humor es una especie de ariete -como los que se utilizaban para derribar las fortalezas medievales- y lo que derriba son los prejuicios, esas cosas que no quieren ver», ejemplificó Lopardo. «Las personas hacen catarsis, los dejás vulnerables entonces entra el concepto, entra la crítica».
Sin embargo, algo que el dramaturgo aprendió a lo largo de su experiencia  actoral, es que sin la atención del público no hay crítica y espectáculo posible. «Busco, por sobre todas las cosas, no aburrir al espectador. Cuando eso pasa, cierra el oído, se pone a pensar en lo que va a hacer mañana, ahí no le podés decir nada más. Creo que los chicos (por el grupo El Viento) lograron eso. Tuvieron en un puño al público», afirmó el dramaturgo  valorando en trabajo en escena.

ESCENARIO           
“Ambición desmedida”

¿Cómo puede un buen samaritano transformarse en un estafador, secuestrador y –si las circunstancias lo requieren- un asesino? La respuesta está en “Bonyour Tailandia”, donde un hombre cumple con el buen acto del día, salvando de la muerte a un extraño. Por una serie de circunstancias, el desconocido parece poseer la llave de la felicidad y un grupo de personas, incluido su salvador, lucharán por obtenerla. La obra de Lopardo exige gran coordinación entre un número importante de actores, que apenas comenzaron a decir su texto atraparon a un espectador deseoso de reírse. Con una historia llena de enredos y trampas, ocho personas fueron mostrando sus verdaderos valores. La conjugación de las personalidades y la buena interpretación lograda por los actores, le da dinamismo a una historia extensa pero atrapante. Sin altibajos, con logradas entonaciones y la particularidad de que ninguno de los personajes se queda estático, el ritmo envuelve al público que espera un desenlace que parece asomarse sólo para dar paso a una nueva situación hilarante. El final llega cuando la metamorfosis de los personalidad de los personajes se ha completado, el honesto da vía a libre a la falta de escrúpulos, el desesperanzado vuelve a creer, y el reprimido asume su sexualidad. Mientras tanto, parece que el mal ha ganado, y es ahí donde surgen las preguntas: ¿Qué significa ganar en la vida? ¿Es tener dinero, amor, lujo? Las respuestas quedan a cargo del público, por la inesperada conclusión de la historia sólo deja lugar a la risa (G.A).

Mirada de autor
La importancia de la práctica


“Para ser un buen comediante hay que tener mucho oficio, en las provincias es muy difícil ejercitarse. En el interior uno ensaya cuatro meses, hace diez funciones y se te acaba el público”, dijo Sergio Lopardo, quien se sorprendió por el trabajo del grupo. La calidad de la presentación realizada fue sustentada por una respuesta rápida del público, que colmó el teatro con risas y aplausos. “Encontrarme con este elenco tan sólido, con tanto histrionismo, tan bien construidos los personajes, es una sorpresa muy grata, y los abracé y los felicité con auténtico fervor”, afirmó el dramaturgo.

HOY

Obra: “Como el agua”, de Tomás Antonio Foti (Pcia. de Buenos Aires).
Grupo: Taller Municipal de Teatro (Chos Malal)
Elenco: Vilma Donoso, Martín Hernández, Natalia Méndez, Gonzalo Iturrat, Ailén Hernández, María Amanda Bianchi, Marcelo álvarez, Santiago Casañas Nuñez.
Dirección: Iván Kovac.
Hora: 19.

Obra: “Domingo”, de Mónica Ogando (Buenos Aires).
Grupo: Concertado (Buenos Aires).
Elenco: Humberto Serrano y Cecilia Andrada.
Dirección: Andrea Gilio, Héctor Oliboni.
Hora: 21.

Obra: “Alquilé tu vientre”, de Eduardo Grillo (Buenos Aires)
Grupo: Claroscuro (Neuquén).
Elenco: Susana Ferkin, Leticia Roveres, Pablo Arroyo, Marina Trenker, César Altomaro.
Dirección: Alicia Villaverde.
Hora: 22.

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