La pasión por contar una buena historia
En su producción ficcional figuran las novelas “Las viudas de los jueves” y “Elena sabe”. Además, realizó trabajos como dramaturga y guionista
Neuquén > “Con la escritura uno tiene que seducir al lector. El kamasutra para seducir es la escritura. En ese sentido uno piensa en el lector”, explicó la escritora Claudia Piñeiro durante la charla abierta que mantuvo en la Feria del Libro de Cipolletti. La autora de “Elena sabe”, su última novela, comentó que a través de la literatura “volvió a respirar” cuando a comienzos de la década del 90 dejó su carrera de contadora y su cargo en una consultora internacional para dedicarse a escribir. “En 1991 trabajaba de gerente administrativa en una empresa y tuve que viajar a San Pablo para hacer una auditoría de los tornillos con los que se hacen unos compresores de aire, una cosa súper aburrida. En el avión leo en un diario una convocatoria a un concurso de la editorial Tusquets. En ese momento pensé ‘vuelvo, me pido vacaciones y escribo una novela porque si no me voy a quebrar’. La novela se llamaba ‘El secreto de las rubias’ y quedó entre las diez finalistas. Me di cuenta de que escribir era algo muy fuerte y no podía postergarlo. Empecé a tomar conciencia que con un poco de esfuerzo la literatura podía ser mi profesión”.
En relación a la tendencia de la crítica a encuadrar sus tres novelas (“Tuya”, “Las viudas de los jueves” y “Elena sabe”) dentro del género policial, Piñeiro aclaró que éstas sólo incorporan algunos elementos del género. “El enigma y la búsqueda de la verdad es algo universal que a todo el mundo le llega de alguna manera”, explicó.
El universo literario
Si algo caracteriza a las novelas de Piñeiro es el trazo reflexivo respecto de los comportamientos de la sociedad. El engaño que sufre Inés de su marido, en “Tuya”, le permite a la escritora retratar la implacable vida familiar de la clase media; las conductas perversas de una clase enriquecida de manera obscena en los años 90 es el eje de “Las viudas de los jueves”, y en “Elena sabe” los problemas de la condición femenina actual, la vulnerabilidad de la vejez y la enfermedad y los mandatos sociales y religiosos que presionan.
A lo largo de su carrera la autora realizó trabajos como periodista, dramaturga y guionista de los programas de televisión como “Resistiré”. Asume que dedica todos los días un tiempo a la escritura, “porque la novela es esencialmente un trabajo de picapiedra como dijo Rosa Montero”, sostiene. La escritora confiesa no creer en la inspiración y la génesis de sus historias se vinculan “con una imagen y en ella aparece un personaje”.
Para Piñeiro el compromiso del escritor es “contar una buena historia con el mejor lenguaje posible”. A la hora de analizar el presente y el futuro de la novela, la autora recurre a una analogía con el cine. “Hay películas que cuentan un relato y otras que no”, afirma, “lo mismo pasa en la literatura, hay una literatura que no cuenta historias y experimenta más con el lenguaje, y eso es válido, y hay literatura que es pura trama y no resulta interesante para leer”. Además, la escritora manifestó su preocupación por la situación del lector. “¿Hay mucha masa de lectores leyendo esa literatura que escriben los escritores? El problema es más profundo, es de pauperización general de la educación no sólo de qué se escribe o qué no. Lo que hay que sostener es una educación que genere lectores”, opina la escritora, “todo el mundo dice que hay que leer pero no todo el mundo lee”, expresó.
Con respecto al futuro de su obra, Piñeiro adelantó que en septiembre Alejandro Doria comenzará a filmar su novela “Tuya”, que fue finalista del premio Planeta en el 2003. “No hay nadie mejor que Doria para dirigirla”, precisó.
Te puede interesar...









