Neuquén. El pueblo riverplatense les dio ayer una bienvenida imborrable al técnico Marcelo Gallardo y sus jugadores, que regresaron al país empapados de la gloria eterna que significó la conquista de la cuarta Copa Libertadores en la historia del club, después de vencer a Boca en una histórica final. Y un jugador regional, el arquero cipoleño Ezequiel Centurión, se dio el lujo de ser parte de la fiesta desde adentro.
Desde el aterrizaje en Ezeiza a las 16:58, la delegación millonaria experimentó un torbellino de emociones por las innumerables muestras de gratitud de los fanáticos, que acompañaron al micro en su trayecto a un Monumental repleto y preparado desde temprano para la fiesta.
El estadio abrió las puertas a las 16 cuando los campeones todavía volaban desde Emiratos Árabes, donde River obtuvo el tercer puesto del Mundial de Clubes.
La delegación salió del aeropuerto por pista en dos micros ploteados, que tardaron una hora y media en llegar a la cancha debido a la enorme cantidad de simpatizantes que fueron a saludar su paso.
"Es la emoción más grande de mi vida. Salí campeón, pero esto es mucho más. Estoy pasando por un momento de felicidad”.Amadeo Carrizo. La emoción de la leyenda
"No solamente fuimos por más, sino que ganamos la final más soñada del mundo y no la vamos a olvidar jamás”.Marcelo Gallardo. Entrenador de River
"Todos los hinchas tenemos que sentir que esto es una victoria eterna, que les quedará a nuestros hijos y nietos”.Rodolfo D’Onofrio. Presidente del Millo
Sobre la autopista Teniente General Riccheri, el tránsito se hizo a paso de hombre.
Los conductores de la fiesta, el ex arquero de River Sergio Goycoechea y la periodista Alina Moine, anunciaron el ingreso de los campeones por una alfombra roja colocada cerca de la platea San Martín.
Gallardo fue por lejos el más ovacionado; un escalón por debajo, el Pity Martínez, que aprovechó para despedirse de los hinchas antes de sumarse al Atlanta United de Estados Unidos. También hubo grandes reconocimientos para Rodrigo Mora, Enzo Pérez, Lucas Pratto, Jonatan Maidana y Leonardo Ponzio. No estuvieron Rafael Santos Borré, Juan Fernando Quintero ni el arquero Franco Armani, quienes debieron partir a Colombia por razones familiares frente a la cercanía de las fiestas de fin de año.
El Pity Martínez, a su turno, ensayó un mensaje de despedida pero le ganó la emoción y no lo pudo terminar: “Esto no tiene precio, quedará en la historia. Se disfruta mucho... Fui muy feliz, los quiero mucho, no puedo hablar más...”.
Fiesta Monumental.
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