Ignacio Fernández le dijo adiós a sus compañeros y al cuerpo técnico de River previo al viaje a Brasil para sumarse al Atlético Mineiro, pero antes de dejar el River Camp también se despidió de un perro que vive en la casilla de seguridad del complejo.
Las imagen de Nacho Fernández, deteniendo el auto y bajándose para acariciar a un perro por varios segundos, recorrieron rápidamente las redes sociales. El exvolante del Millo demostró el afecto que siente por el club, hasta el mínimos detalles.
A la tristeza que generó la despedida de Nacho entre los hinchas del Millo, se sumó la tierna imagen del volante demostrando que extrañará absolutamente todo del club, pero sin duda, su pase el club brasileño era de esperarse, ya que desde hace un tiempo, evaluaba posibilidades para jugar en el exterior.
El mediocampista afirmó antes de irse, que el entrenador Marcelo Gallardo "entendió" su situación para poder salir del Millo y seguir su carrera en el exterior. "Siempre mantuve una muy buena relación y en todos los mercados de pases siempre hablamos. Esta vez la charla fue diferente, porque entendió mi situación y me deseó suerte en todo lo que viene", sentenció Fernández en declaraciones a la prensa.
El zurdo mediocampista, quien estuvo cinco años en el club de Núñez, pasó a despedirse de sus compañeros y del personal del River Camp en la localidad bonaerense de Ezeiza. Y no se olvidó de la mascota del personal de seguridad.
Fernández dijo que la despedida "es con un sentimiento muy grande", y reconoció que cuando llegó desde Gimnasia y Esgrima La Plata no se "imaginaba que iba a pasar todo lo que pasó".
"Siempre es difícil jugar en River y hacerlo durante cinco años no me lo esperaba. Fue un sueño cumplido. Seguramente me voy mejor jugador, pero también he crecido como persona. Este grupo mantuvo la humildad y eso me enseñó mucho", comentó "Nacho".
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