Boca tuvo todo para liquidar el superclásico cuando ganaba 1 a 0. Dispuso de al menos tres chances clarísimas para sellar su triunfo. Sin embargo, le falta de puntería o las buenas intervenciones de Armani lo privaron del triunfo ya que encima después sufrió el empate de River. Y casi lo pierde en una de las últimas.
La primera chance increíble la desperdició el juvenil Maroni tras una gran contra. Quedó en inmejorable ocasión y podía dar el pase para un Tevez solo o rematar, hizo esto último pero se le fue por encima del travesaño.
Fue apenas comenzado el segundo tiempo.
Quizás la más increíble de todas se dio a los 16 minutos del complemento, en una triple chance xeneize. El arquero de River Franco Armani mostró toda su reacción en una jugada en la que pudieron marcarle Villa, Tevez y Maroni, ante el que se jugó la vida para ahogarle el grito en una jugada en la que Boca reclamó penal. Increíble.
Pero eso no fue todo, ya que poco después Villa ganó en velocidad y cuando se aprestaba a ajusticiar a Armani, Paulo Díaz se tiró y tapó el remate con lo justo.
Así, Boca que pudo haberlo ganado tranquilo, se quedó masticando bronca por las chances que desperdició.
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