Fiesta, fútbol y locura. El tridente que se hizo presente en las casas argentinas tras la conquista de la Copa América 2021. Entre los cambios de sedes, las restricciones y el COVID, el torneo que en algún momento había estado en duda, se convirtió en la sonrisa de Lionel Messi y en la de otros más de 40 millones de compatriotas.
Entre las historias y los festejos que se conocerán posiblemente en las próximas horas, hay algunos que ya están circulando en las redes sociales. El usuario @gonza_fh se encargó de compartir en un hilo de Twitter y expone las particularidades de un país futbolero.
"Voy a hacer un hilo con lo que pasó entre ayer (por este sábado) y hoy al que voy a titular MI PAIS Empezando por la mascota que era argentina y se metió al vestuario a festejar", tuiteó y publicó el primer video. En medio de las celebraciones, el muñeco, que lleva el nombre Pibe porque el certamen se iba a disputar originalmente en Argentina y Colombia, ingresó en los festejos, los jugadores lo alentaron, pero cuando se sacó parte del traje, los guardias de seguridad lo invitaron a retirarse.
"Lo echaron a la mierda", dijo el Sergio el Kun Agüero, quien estaba transmitiendo en vivo la secuencia.
Justo cinco minutos antes de la consagración, el delivery llegó a una casa. Dejó el pedido, pero se quedó. Le ofrecieron bebidas y papitas hasta que el partido termine. Es que, ¿cómo no iba a ver a la Argentina campeona? Celebró con los clientes y volvió a su puesto de trabajo.
Y la celebración fue comunitaria. Las calles se poblaron de vecinos que salieron a festejar el primer campeonato tras 28 años y la Policía no estuvo ajena. Una camioneta con efectivos salió a controlar, pero fue "tomada" por los hinchas. Más de 10 vecinos se le subieron en la caja del vehículo, mientras uno agitaba con un cono en la mano.
Y las postales no solo fueron de pasión y alegría. El amor también primó y arriba de un semáforo en pleno centro de la Ciudad de Buenos Aires, un joven le pidió casamiento a su pareja. Anillo y ramo, debajo del Obelisco.
Otros, por ahí no la pasaron tan bien. Un padre festejó desaforado con su hijo en brazos y el pequeño terminó llorando. La emoción del hombre que no se controló, terminó con el primer campeonato que vivió un bebé.
A otro vecino, el festejo terminó con el televisor roto. Mientras la esposa se agarra la cabeza, el padre de familia reventó una botella contra la pantalla. ¡Desaforado!
Entre los festejos, también apareció el baile. Un señor mayor, perreó en medio de la calle, mientras decenas de vecinos lo alentaban con palmas. Toda una fiesta.
El festejo fue tan grande, que hasta Peppa Pig salió a gritar campeón. Lo hizo por la Autopista 25 de Mayo, dentro de la Ciudad de Buenos Aires y con una bandera de la Argentina.
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