Cada paso del crack argentino Lionel Messi en la capital francesa está siendo seguido de cerca, y este viernes la Pulga, junto a su esposa Antonela y sus hijos Thiago, Mateo y Ciro, generaron una nueva locura en las calles de París.
Es que el crack rosarino decidió dar un pequeño paseo junto a su familia, para hacer algunas compras y cumplir con algunos compromisos de patrocinio, y en cuanto lo reconocieron, una ola de fanáticos comenzó la persecución del mejor del mundo.
El 10 de la Selección argentina se hizo presente en un local de Adidas, la marca alemana que lo viste desde hace 15 años, el cual fue cerrado para que su atención fuera más cómoda, y en la puerta se agolparon cientos de hinchas que esperaban un saludo del crack.
Fiel a su estilo, y con una sonrisa, Messi se acercó a la vidriera y saludó a sus fans, mientras su hijo Mateo hacía jueguitos con una pelota que "manoteó de prestado", mostrando una gran habilidad heredada de su padre.
Pero eso no fue todo, porque su otro hijo Thiago Messi también hizo de las suyas y se subió a una cinta en el local y comenzó a correr a toda velocidad.
Personajes y cracks como papá.
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