Le dieron una pensión a la mujer de un cura católico
Por primera vez en el país, la Caja de Jubilaciones y Pensiones de Entre Ríos resolvió otorgar la pensión de un sacerdote fallecido a una mujer que demostró haber tenido "convivencia marital" con el cura Carlos Barón durante varios años.
"El beneficio le era correspondiente", manifestó el presidente de la caja, Daniel Elías, al señalar que el caso "probablemente pueda sentar un precedente".
"Luego del fallecimiento se presentó una persona que convivió con el cura durante el tiempo y las condiciones que prevé la ley, quien acreditó una larga convivencia y por eso no dudamos de que el beneficio le correspondía", dijo Elías.
El sacerdote era capellán del hospital Fidanza de la ciudad de Paraná y cobraba su sueldo como empleado provincial en el Ministerio de Salud de Entre Ríos.
La Caja de Jubilaciones y Pensiones reconoció así la "convivencia marital" entre ambos, a través de testimoniales y documentales de bienes adquiridos en común, por ejemplo vehículos, y otorgó la pensión a la mujer.
"Técnicamente fue un beneficio incuestionable con mucha carga probatoria, acreditándose una vida compartida. Era un caso muy elocuente, muy evidente. La prueba era abundante", destacó el funcionario.
Un sacerdote querido entre los jóvenes
El cura Carlos Barón era muy popular en Paraná. Como sacerdote no pasó desapercibido y sus misas eran multitudinarias. Su prédica caló hondo entre los jóvenes, según aseguran los medios de comunicación de Entre Ríos.
Su relación sentimental con una mujer no fue un secreto para nadie, especialmente para el Arzobispado de Paraná, donde su ejercicio pastoral fue mirado con recelo, puesto que el sacerdote se salía de los cánones de la iglesia tradicional.
Terminó su trabajo como cura en un hospital que alberga a enfermos de lepra.
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