Fernando Belasteguín conservó, puertas adentro de su hogar, un secreto bien guardado: no contarle a sus hijos que era el número en su deporte, duramente mucho tiempo, para protegerlos de la exposición y que no crecieran dentro del pernicioso entorno del campeón. “Preferí que lo descubrieran solos”, contó en una reciente entrevista con el periodista Juan Pablo Varsky que por la rareza de la confesión se hizo viral.
Siempre cultivó el perfil bajo y pese a que es una leyenda viviente de este deporte que fue un boom en los ’90, continúa aferrado a forma de entender el deporte.
Belasteguín, nació el 19 de mayo de 1979 y entre sus récord ostenta el de ser el número uno del ranking del World Padel Tour durante 16 años de manera consecutiva. Fue la mejor paleta del planeta entre 2002 y 2017, más allá de que actualmente se sostiene en el conteo en la tercera posición.
Tiene tres hijos, el mayor cerca de cumplir 13 años y dos nenas de 11 y 8. "Hasta hace cuatro años y medio, cuando Fede pasó al patio de los más grandes en el colegio, en ningún momento le contamos que yo era el número 1 del mundo en algo. Veían que había paletas, que había bolsos, pero en ningún momento les conté, porque en mi casa no tengo ningún trofeo de mi carrera”, contó el hombre que actualmente tiene como compañero a Sanyo Gutiérrez.
Bela, cuya posición de juego es revés y con 8930 puntos aparece en el tercer escalafón del World Padel Tour (por delante se encuentran los españoles Alejandro Galán y Juan Lebrón), dio a conocer sus motivos: “Tenía claro que en algún de mi vida iba a tener hijos, y yo no quería que mis hijos se críen en el entorno del campeón. Entonces le di los trofeos a mis amigos, hay muchos que tienen mis trofeos”.
“Hasta hace 4 o 5 años, que él cambió de patio, a donde va con chicos de 8 a 12... Un día lo fui a buscar y me dice ‘¿Papi, es cierto que sos el número uno del mundo?’. Y le digo ‘Fede, ¿quién te dijo eso?’. ‘No, me lo dijeron unos chicos en el patio’, me contestó. Yo no sabía qué hacer. Me hice el pelotudo”, manifestó.
Y luego, añadió: “Hablamos con el colegio, para ver cómo decírselo. Me dicen que es algo evidente, cierto y no le tenía que mentir. Al otro día le digo que es cierto, y ahí le contó a las hermanas. Desde ese momento me siguen mucho más”, relató.
A sus 42 años, el nacido en Pehuajó (a unos 370 km de la Ciudad de Buenos Aires) sigue siendo uno de los mejores jugadores de padel del mundo. En lo que va de la temporada, el argentino ostenta un registro de 22 victorias en 27 presentaciones y levantó tres títulos: Estrella Damm València Open, Cupra Vigo Open y Adeslas Madrid Open. Además fue finalista en el Estrella Damm Las Rozas Open. A lo largo de su carrera posee el impactante registro de 395 victorias en 446 enfrentamientos (sólo 51 derrotas) y una racha de 63 triunfos en fila.
Durante años conformó una dupla legendaria con el argentino Juan Martín Díaz y luego fue parte de otro dúo imbatible en compañía del brasileño Pablo Lima. Tras un breve período con la gran promesa argentina Agustín Tapia, decidió cambiar nuevamente de compañero y se asoció con otra estrella nacional como es Gutiérrez.
El circuito del WPT lleva un crecimiento sostenido durante los últimos años y Bela tiene mucho que ver en ese ascenso vertiginoso que logró el pádel a nivel mundial, principalmente con fuertes raíces en Argentina, España y Suecia, más allá de que el calendario del circuito también tiene fechas en otros países que poco a poco comienzan a sumarse al gran furor. En el país, el ya tradicional Buenos Aires Master se desarrollará del 22 al 28 de noviembre.
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