Les hizo 4 a las inglesas en el estadio Azteca

Pionera. Quince años antes de los famosos goles de Maradona, Elba Selva se lució en el Mundial de Fútbol femenino de 1971.

Pablo Montanaro

montanarop@lmneuquen.com.ar

Neuquén.- Elba Selva tenía 26 años cuando en agosto de 1971 llegó a México junto a sus compañeras de la selección argentina para disputar el Mundial de Fútbol. Tenía un año más que Diego Maradona cuando en 1986 el 10 se consagró campeón del mundo en aquella final contra Alemania. Quince años antes de que Diego marcara esos dos goles históricos (la mano de Dios y el gol del siglo) a Inglaterra, Elba hizo delirar a las más de 100 mil personas que colmaron el Estadio Azteca con sus cuatro tantos con que la selección argentina venció a las inglesas por 4 a 1.

“Tengo que tomar mucha sopa para jugar como Maradona”, dice entre risas al LM Neuquén esta mujer de 74 años que vive en General Rodríguez, provincia de Buenos Aires, cuando se la compara con el astro.

Te puede interesar...

Elba integró aquella selección compuesta por 17 jugadoras amateur que se conocían entre sí que disputó el primer mundial de fútbol femenino, que la FIFA nunca reconoció, y que ganó Dinamarca al vencer en la final a las locales por 3 a 0.

“Fuimos con una mano atrás y otra adelante”, resume sobre las condiciones con las que fueron a disputar el torneo. Viajaron sin director técnico, ni camisetas, la ropa deportiva se las regaló la Unión Tranviarios Automotor (UTA), ni sponsor para solventar los gastos. Tuvieron que arreglárselas cantando tangos en los bares del Distrito Federal para juntar dinero o vendiendo fotos del seleccionado autografiadas.

“Nosotras estábamos acostumbradas a jugar con zapatillas Flecha y cuando nos dieron los botines tuvimos que salir a caminar con ellos antes de jugar para adaptarnos. Parecía que estaba jugando en tacos altos”, confiesa la mujer que jugaba de delantera.

Es la quinta de izquierda a derecha. Hubo más de 100 mil personas.
Es la quinta de izquierda a derecha. Hubo más de 100 mil personas.
Es la quinta de izquierda a derecha. Hubo más de 100 mil personas.

Advierte que ese equipo “no era una selección porque no eran jugadoras elegidas de todo el país. Éramos las que salíamos a jugar a las provincias”.

Desde muy chica conoció el mundo del fútbol a través de su padre que la llevaba a la cancha y le enseñaba las reglas del juego.

Comenta que estuvo a punto de no viajar a México porque no quería dejar a su hijo de 2 años. “Después de entrenar volví a casa triste porque estaban organizando el viaje. Mi marido me preguntó qué me pasaba y le conté que no iba a viajar porque no quería dejarlos por un mes y medio. Me dijo: ‘Tenés que ir, yo con mi sueldo nunca voy a poder pagarte un viaje así’. Y se hizo cargo de nuestro hijo”.

A pesar de los 48 años que pasaron, Elba todavía siente los gritos de los mexicanos alentando a las argentinas. Y sobre todo, los cuatro goles, en especial el primero que rememora: “Recibo la pelota, gambeteo a dos inglesas y se la paso a Gloria ‘Betty’ García y corro hasta cerca del arco; Gloria me la devuelve, gambeteo a la arquera inglesa y la cruzo al otro costado del arco. Fue emocionante cuando vi la tribuna”. Confiesa que la gambeta era lo que la destacaba, “era parecida a Pavón, el delantero de Boca”.

Luego del mundial, regresaron a la Argentina como se habían ido, nadie las recibió ni reconocieron su entrega. Elba continúo trabajando como ayudante de servicio en un sanatorio de la ciudad de Buenos Aires y practicando deportes.

Los goles de Elba como la actuación de esas jugadoras que pasaron varios de los momentos más felices de sus vidas dentro de una cancha, recibieron el reconocimiento que les fue negado por más de cuarenta años, porque abrieron el camino del fútbol de mujeres que crece día a día. “Nosotras la pasábamos mal, ahora todo es diferente y eso me hace sentir muy satisfecha, saber que sirvió todo ese sacrificio que hicimos”. Esas mujeres pudieron la pelota bajo el pie e hicieron historia.

Invitadas al próximo mundial

Selva junto a otras jugadoras del ’71 viajarán a Francia invitadas a asistir al Mundial de Fútbol Femenino que se jugará del 7 de junio al 7 de julio. Un justo reconocimiento luego del poco valor que los medios les dieron en su momento.

La volea y la magia intactas

Hace unos años atrás, Elba Selva estaba jugando al básquet con amigas en el Polideportivo Municipal de General Rodríguez, donde vive. De pronto la pelota salió del campo de juego y fue a buscarla, comenzó a hacer jueguitos y después le pegó de volea. Quienes estaban en el lugar se mostraron sorprendidas. Entre ellas estaba una de sus compañeras de la selección. El profesor le preguntó cómo sabía patear tan bien y ella solo atinó a decir: “Alguna vez jugué al fútbol”. Lucila Sandoval, una ex arquera que atajó durante 27 años en Boca, Ferro y San Lorenzo, fue quien sabía la historia.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario


Lo Más Leído