El clima en Neuquén

icon
Temp
90% Hum
La Mañana aguinaldo

Llega el aguinaldo: cómo invertirlo para ganarle a la inflación

El sueldo anual complementario, que se cobra en dos tandas, llega después del aumento del mínimo no imponible de Ganancias y en medio de una inflación galopante.

En el mes de junio se paga el primer medio aguinaldo en el año, el sueldo anual complementario, que se cobra en dos tandas, llega después de que el Gobierno oficializó el aumento del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias y en medio de una inflación galopante que complicada cada vez más el ahorro y el gasto.

El aguinaldo se podrá pagar hasta el 30 de junio. Se paga el 50% de la mayor remuneración mensual devengada por todo concepto de los seis meses previos. En la cuenta entran, por ejemplo, horas extra y comisiones. Se excluye todo lo “no remunerativo”, como la ropa de trabajo, por caso.

Te puede interesar...

“El rubro ‘A cuenta futuros aumentos’ debe considerase ya que es un rubro que integra la remuneración mensual devengada”, explicó el tributarista Sebastián Dominguez, de SDC Asesores Tributarios a TN.

El especialista explica que si el empleado no trabajó en forma continua durante el semestre “se debe pagar la cuota del salario anual complementario en forma proporcional al tiempo de servicio remunerado”. Por otro lado, si se extingue la relación laboral (por despido o renuncia, por ejemplo), el trabajador tendrá “derecho a percibir la parte del sueldo anual complementario proporcional devengado en la fracción del semestre trabajado”.

Impuesto a las ganancias.

El aguinaldo y el Impuesto a las Ganancias

Con respecto al Impuesto a las ganancias, Domínguez explica que el SAC puede tener tres tratamientos: totalmente gravado, totalmente exento y parte exento y parte gravado. “Para determinar el tratamiento del SAC, primero, se debe establecer si el promedio de la remuneración y/o haber bruto mensual del período fiscal anual supera o no supera la suma del mínimo no imponible de Ganancias”, detalla.

“Si el promedio de la remuneración bruta mensual del período fiscal anual supera ese monto, entonces el SAC está íntegramente gravado por el impuesto a las ganancias. De otro modo, está exento”, señala.

“Lo que ocurre con los aguinaldos es que la primera cuota aumenta tu ingreso acumulado y suele incrementar tu monto de impuesto a las Ganancias en manera más que proporcional, porque a veces se salta de alícuota”, explica Miguel La Vista, socio del estudio La Vista Casal.

“El impacto, entonces, es que Ganancias “come” buena parte del aguinaldo. Para atenuar ese efecto, el mecanismo de retención histórico distribuye el impuesto en cuotas desde junio en adelante”, suma La Vista.

“En cambio, en el caso del otro medio aguinaldo de diciembre, lo que suele ocurrir es que como no hay tiempo para distribuirlo, entonces se reduce de manera muy significativa”, añade el tributarista.

Dólar.

Cómo conviene invertir el aguinaldo para ganarle a la inflación

Para quienes tengan el privilegio de poder ahorrar el aguinaldo, las alternativas de inversión en un contexto de cepo e inflación alta son cada vez más limitadas.

Para un perfil conservador, es decir averso al riesgo, Maximiliano Donzelli, Head of Research en IOL, recomienda bonos. “Creemos que es una buena opción posicionarse en instrumentos de renta fija que vencen dentro de dos años, dado sus rendimientos más altos a la fecha. En este sentido, recomendamos posicionarse un 50% en el bono ajustable por inflación, cuyo símbolo es TX24, y un 50% en el bono cuya tasa de interés es variable, cuyo símbolo es BDC24, ambos con vencimiento en 2024″, señala.

Para aquellos más arriesgados, Donzelli aconseja “cubrirse de la inflación de Estados Unidos”, que está teniendo los peores números de las últimas décadas. “Podría ser una buena idea tener exposición en algunas Obligaciones Negociables (bonos corporativos). Entre estos instrumentos es mejor priorizar a los que presentan retornos por encima a la inflación en dólares de la economía norteamericana, que actualmente se encuentra en torno a un 8,3% interanual”, añade. Recomienda especialmente las de Pampa Energía e YPF.

Para un perfil arriesgado, suma una alternativa con los Cedear, las “porciones” de acciones que cotizan en un mercado extranjero. En ese sentido, Donzelli señala que es un “buen momento para tratar de replicar” el ETF (fondo cotizante) de Acciones de Valor (con la sigla IVE). “Este fondo concentra principalmente su participación en empresas estadounidenses de gran capitalización bursátil que se piensan que están subvaluadas por el mercado en relación a otras empresas comparables”, explica.

Para replicarlo, el inversor debería comprar los Cedear de Pepsico (PEP), Disney (DIS), Berkshire Hathaway (BRKB) y UnitedHealth (UNH). Claro que esta alternativa solo rendirá sus frutos en el largo plazo, y no sin riesgo.

En el mismo sentido, Lucas Yatche, de Liebre Capital, suma: “Creemos que es prudente comenzar a dolarizar parte de las carteras de forma diversificada entre Obligaciones Negociables (como las de Genneia, Pampa Energía y Cresud) devengando intereses de corto plazo y, en menor participación, bonos soberanos en dólares (como el GD38) aprovechando las bajas paridades (y alta TIR, 21%)”.

Lo más leído

Leé más

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario