Tomás Muñoz
Neuquén.- Cuando la vida llega de a dos, siempre se dice que existe una conexión especial. A Antú y Alhué Isso no sólo los une el mismo día y casi hora de nacimiento, sino también el amor por el vóley y por el club de su ciudad, Gigantes del Sur. Aunque Antú nació dos minutos antes que Alhué, ambos tomaron juntos la iniciativa para insertarse en el deporte. “Nosotros empezamos a los 16 años yendo al gimnasio de atrás del Ruca Che y nos cruzamos con una persona que nos dijo que con esta altura por qué no hacíamos algún deporte, y nos habló del vóley. Al otro día fuimos y empezamos en Neuquén Vóley Club del barrio Huiliches”, recuerda Alhué sobre el particular comienzo en la disciplina en su club de barrio.
“Neuquén Vóley Club se formó para sacar a los chicos de la calle, con problemas de adicción o en situación de calle. Empezó siendo muy chico y a través de los años comenzó a llenarse de gente y a hacerse conocido porque los que lo construyeron le pusieron muchas ganas, mucho esfuerzo y ahora es uno de los clubes más conocidos de la provincia y a nivel nacional”, destaca Antú, con orgullo, el rol social y el crecimiento de esa institución en la que dieron sus primeros pasos.
Además, el 5 de Gigantes cuenta la experiencia de los hermanos representando a Neuquén. “Nos favoreció mucho la altura porque Ariel Giménez, dos semanas después de entrenar, nos llevó a jugar a Primera con él sin saber nada de vóley, pero él sabía que podíamos llegar a otra cosa y cuando agarró la selección de Neuquén, nos llevó a jugar el Nacional, que es el torneo provincial del país, los juegos de la Araucanía en Chile y el Metropolitano en Buenos Aires”, valora la confianza que un referente de la actividad depositó en ellos.
En el club del barrio Huiliches empezaron a codearse con grandes equipos de la A2, y en Gigantes del Sur se dieron cuenta del potencial de los mellizos. “Jugando en la A2 pudimos demostrar de lo que somos capaces y que podíamos jugar en otro nivel; también nos ayudó muchísimo para que Gigantes se dé cuenta de que podíamos dar el salto”, recuerda Alhué. Se vienen las instancias decisivas de la Liga Nacional y los mellizos están ilusionados con las chances del representativo de esta ciudad. “Ahora estamos pensando en Lomas, en el comienzo de los playoffs. Tenemos que ir con la mente ganadora porque ya no se juega por los puntos, el que gana sigue y el otro se queda. Hay que salir a ganar, tratar de sacarle un partido de visitante para ganar con nuestra gente, que se nos hace más fácil acá en casa”, sostiene el 18 del Dino pensando en el primer partido que tendrán frente a Lomas Vóley de visitante el 2 de marzo.
Para finalizar, Antú sueña con un futuro de selección nacional: “Si llegamos a Gigantes del Sur, por qué no pensar el día de mañana en dar el salto a la selección; todo jugador quiere representar a su país, es un objetivo que seguramente tenemos con mi hermano en común. Ahí hay que dejar de lado todo; para lograr algo siempre hay que creer y querer, así llegan las metas que uno tiene en mente”.
Los mellizos comparten todo, entro ello, el sueño llegar bien alto con el Dino. Y sí, Dios los “Isso” iguales y ganadores.
“Nos recibieron todos muy bien”
Los jóvenes mellizos llegaron a Gigantes con muchas ganas de aprender y recibieron una buena recepción de parte de sus compañeros. “Tenemos buena química con todos. De acá nuestros referentes son el Colo (Emmanuel) Espinosa y Tito (Héctor) Vergara, que son neuquinos de la ADC y se rompieron el alma para llegar a donde están”, señaló Antú, y además -agregó Alhué-, “el Mono Javier Sánchez (foto), que hace tiempo está en Neuquén y del que todos los días aprendemos algo nuevo”.
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