Luciano Benavides: "Fue horrible dejar a mi hermano tirado en el desierto"
Luciano Benavides vivió una jornada ambigua durante la Etapa 6 del Rally Dakar 2020, ya que en lo deportivo logró un quinto puesto en el especial y se afirma en el séptimo lugar de la general, pero en lo personal fue testigo de primera mano de la rotura del motor de la Honda de su hermano Kevin, quien perdió más de tres horas y se despidió de la lucha por la carrera.
“Sentí olor a aceite quedado. Vi que Kevin se tiró al costado de la pista. Supuse que se le había roto algo del motor o del embrague. Cuando me frené, Kevin apagó la moto y cuando la volvió a prender, salía humo blanco por todos lados por el motor. Estaba claro que estaba roto y no se podía hacer nada”, expresó en primera instancia Benavides.
El menor de los hermanos salteños reflexionó en torno a la situación que le tocó vivir en el desierto saudí. “Fue un momento horrible, pero gracias a Dios fue algo mecánico y no fue un golpe. Es muy frustrante que pasen estas cosas, que tanto esfuerzo quede en la nada”, puntualizó.
Por último, el hombre de KTM relató el momento en el que tuvo que alejarse su Kevin para seguir su carrera. “Fue muy feo. No me quería ir. Me quedó esa imagen de salir, darme vuelta y verlo ahí. Fue horrible dejar a mi hermano tirado en el desierto. No lo hubiese pensado nunca esta situación, porque veníamos muy bien los dos. Y que pase justo ahora, en la moto de él. Ni siquiera fue un error de Kevin. Si me decís que chocó una piedra, bueno, quizá sea más entendible. Pero así de la nada que se rompa el motor realmente es muy frustrante, una desilusión tremenda”, concluyó.
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