Mick Schmacher se consagró campeón de la Fórmula 2 y el próximo año competirá en la categoría en la que su padre se hizo leyenda. El hijo del séptuple campeón mundial de F1 Michael Schumacher, ganó el título a pesar de no haber puntuado este domingo en la última prueba del campeonato, en el circuito de Sakhir, en Baréin, en la que tampoco sumó su principal rival, el inglés Callum Ilott.
El joven piloto terminó la carrera y explotó en llanto y conmovió a todo el mundo. Desde el 2013, cuando su padre sufrió el accidente esquiando y desde entonces su estado de salud es muy delicado, Mick recorrió todo el camino, hacia la máxima categoría, sin su Michael.
Schumacher, el año próximo será piloto de F1 en la escudería Haas, fue decimoctavo en Sakhir y acabó el campeonato con 215 puntos, catorce más que Ilott, el único que aún podía arrebatarle el título de F2 en la última prueba del año; y que concluyó décimo este domingo una carrera que ganó el indio Jehan Daruvala (Carlin). Daruvala encabezó un ‘doblete’ de Carlin junto al japonés Yuki Tsonuda -ganador el sábado de la carrera larga-, en una prueba que el inglés Dan Ticktum (Dams) acabó tercero.
“Estoy sobrepasado ahora mismo. Tardaré unos días en asimilarlo. Estoy muy feliz y agradecido, sobre todo a todo el mundo en el equipo”, comentó el hijo de Schumi, nada más bajarse de su monoplaza en el circuito de Sakhir, en las afueras de Manama -la capital del reino arábigo-, que durante la tarde de este domingo albergará la penúltima prueba del Mundial de Fórmula Uno.
“Campeón de la Fórmula 2 suena muy bien; obviamente sonaría mejor si hoy hubiese hecho una mejor carrera, pero hemos hecho lo suficiente y al final lo que queda es que ganamos el título”, opinó Mick, que tuvo palabras de elogio para Ilott, su principal rival por el triunfo final.
Te puede interesar...









