Monito Opazo, el neuquino que hace sonreír a Cipolletti
Cipolletti.- “Estaba haciendo la entrada en calor y los chicos me decían que estuviera preparado, que iba a entrar, y me empecé a hacer la cabeza de que iba a hacer un gol, que iba a hacer un gol –repite– y me quedó esa”. Así cuenta Daniel Opazo cómo vivió los momentos previos a marcar el tanto que ayudó a Cipolletti a conseguir una victoria valiosa ante el Deportivo Madryn por el partido de ida de la Copa Argentina.
“Fue un momento de mucha felicidad, pero lo viví tranquilo porque hay que seguir trabajando”, agregó el neuquino, ya enfocado en la revancha.
El Monito entró a los 19 de la segunda etapa por la lesión de Lucas Farías y al minuto, quedó mano a mano con Pereyra. “Pasó todo muy rápido. Yo entré, rechaza Medina, Giménez la vuelve a tirar arriba, Del Prete la tocó con el taco y me quedó justo. Cuando lo veo salir al arquero, trate de definir lo más rápido posible”, describió el Monito, “Vi la repetición de gol como veinte veces”, agrega y se ríe.
Después de la lesión de Farías, Henry Homann llamó a Opazo. “Me dijo que ayude a Del Prete con la marca del doble cinco y también a correr. Me dio la confianza de que una me iba a quedar y se dio. Muy rápido pero se dio”, contó.
“El Ruso me felicitó, como a todo el plantel. Estoy muy contento, fue una linda noche”, agregó el delantero y concluyó analizando lo que viene: “Un partido difícil, en el Golfo ellos imponen sus juegos, pero tenemos esa mínima ventaja que tenemos que cuidar. Ojalá podamos traer la clasificación”, cerró.
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