Un deportista nadó 160 kilómetros entre Suecia y Polonia tras cuatro intentos fallidos. Una nadadora olímpica buscó la misma marca, pero debió abandonar.
Un deportista polaco se convirtió en la primera persona en la historia en cruzar a nado el mar Báltico sin interrupciones, uniendo las costas de Suecia y Polonia. La travesía, de aproximadamente 160 kilómetros, demandó unas 55 horas en el agua de manera continua, sin dormir, subir a embarcaciones de apoyo, ni tocar ningún tipo de asistencia flotante durante todo el trayecto.
Bartomiej Kubkowski, conocido entre sus allegados con el apodo de "Foka", completó el trayecto el pasado 2 de agosto a las 20, cuando emergió del mar Báltico en la playa de la localidad polaca de Dziwnów, donde lo esperaban alrededor de mil personas.
La travesía había comenzado alrededor del mediodía del viernes anterior en Kåseberga, en el extremo sur del territorio sueco.
Tras tocar tierra por sus propios medios para validar el registro oficial del reto, el atleta alzó los brazos ante la multitud antes de ser asistido por personal médico y trasladado en ambulancia hacia el centro asistencial Hospital 7 en la ciudad de Kamie Pomorski para una evaluación general de su salud.
Los fallidos intentos previos de vencer al agua
El logro se concretó en el quinto intento del nadador, quien previamente había anunciado que esta expedición sería la última de su carrera en ese tramo marino, independientemente del resultado final. Las cuatro tentativas anteriores habían sido suspendidas por adversidades meteorológicas y desgaste físico extremo.
El historial del atleta en el mar Báltico comenzó en agosto de 2022 con un primer intento desde Koobrzeg hacia Suecia sobre una distancia de 170 kilómetros, suspendido a las 32 horas por fuertes oleajes y corrientes contrarias.
Un año después, en 2023, la segunda prueba duró 40 horas desde territorio sueco, mientras que también intentó una tercera incursión en 2024 y una cuarta el año pasado rumbo a Dziwnów, cuando debió abandonar a tan solo 11 kilómetros de la meta tras permanecer 52 horas en el agua, sufrir episodios de alucinaciones y perder el conocimiento antes de ser rescatado.
Durante el traslado sanitario posterior al quinto y exitoso intento, el deportista grabó un mensaje en video para sus redes sociales recostado en la camilla de la ambulancia.
“Gracias de todo corazón. Quería ponerme en contacto con ustedes, saludarlos a todos y agradecerle su apoyo a este proyecto y a mí, pero mi equipo decidió que tenía que ir a una revisión médica de 20 minutos. Si surge algún problema, pasen por el Hospital 7 en Kamie Pomorski. Si no, volveré para saludarlos a todos y darles la mano. Gracias, los quiero”, afirmó.
Las primeras horas del nadador tras salir del agua y el fin benéfico
Una vez ingresado en el centro médico y tras confirmarse su estabilidad de salud pese al agotamiento extremo, la primera comida solicitada por el nadador estuvo compuesta por platillos tradicionales de la gastronomía polaca. En la cama del hospital le sirvieron kotlety mielone (albóndigas de carne picada) acompañadas por ogórek maosolny (pepinos en salmuera).
Más allá del valor deportivo, la iniciativa contó con un fin benéfico, porque a lo largo de la travesía se recaudó la suma de 700.000 zlotys (unos 188 mil dólares) destinados a la Fundación Luchadores contra el Cáncer, entidad dedicada a la asistencia de niños y jóvenes con diagnósticos oncológicos. En las campañas desarrolladas durante sus intentos previos ya se habían sumado otros 280.000 (alrededor de 75 mil dólares) para la misma institución.
A raíz de esta hazaña, el atleta participará como invitado especial en la 24.ª edición del Festival de Estrellas Deportivas de Dziwnów, programado para los días 14 y 15 de agosto de 2026, donde inaugurará un pedestal con su nombre en el Paseo de la Fama local.
La nadadora olímpica que no pudo completar la misma hazaña
De manera simultánea al cruce exitoso hacia Dziwnów, la nadadora Karolina Szczepaniak llevó adelante un intento similar en el mar Báltico con meta en la localidad de Pobierowo, bajo las mismas reglas de nado continuo sin descanso y con apoyo de embarcaciones de seguimiento.
La deportista, que representó a Polonia en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y Londres 2012 y ostenta el récord mundial de natación continua sin dormir con 72 horas y 172,785 kilómetros recorridos, no pudo completar la prueba en esta oportunidad y debió cancelar el desafío cuando le faltaban aproximadamente 40 kilómetros para llegar a la costa.
El equipo de asistencia de Szczepaniak informó que la atleta olímpica se encuentra en condición estable, aunque presentó cuadros severos de inflamación corporal y cansancio generalizado.
La travesía de la nadadora también tuvo carácter solidario, logrando reunir 460.000 zlotys (más de 123 mil dólares) destinados al tratamiento de rehabilitación de Piotrek, un adolescente de 14 años con lesión medular.
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