Murió Ali, nace la leyenda

Acechado por el párkinson, falleció el mejor boxeador de la historia.

Phoenix, Estados Unidos
Orgulloso y desafiante en el esplendor de su carrera, un artista de leyenda sobre el ring. Mito y a la vez ícono de la lucha por los derechos civiles contra la discriminación racial, la oposición a las guerras. Todo eso y mucho más fue Muhammad Ali, cuya vida se apagó en la madrugada del sábado como muchos años antes lo hizo la de Cassius Marcellus Clay, el nombre con el que nació el 17 de enero de 1942 en Louisville, Kentucky, y se proclamó campeón olímpico en Roma. Nombre que él mismo decidió enterrar poco después de obtener el título mundial pesado, cuando abrazó el credo musulmán con el fin de ser un "hombre libre" y con el que construyó gran parte de su leyenda. Con él se va gran parte del siglo XX, una de las figuras míticas de la década del 60 y 70 que reflejó como nadie los traumas de la idiosincrasia norteamericana y los problemas del mundo. Un deportista ejemplar que trascendió a su tiempo y desde hoy renace en la memoria.

3 Las veces que fue campeón del mundo pesado. Sumó 56 victorias y cinco derrotas.

Tenía 74 años y esta semana había sido internado de urgencia por problemas respiratorios derivados del mal de Parkinson que lo afectaba desde hacía tres décadas, cuyos primeros movimientos temblorosos ya mostraba cuando en 1996 encendió el pebetero olímpico en los Juegos de Atlanta, muy lejos de la estampa invulnerable que lo convirtió en el más grande de todos los tiempos, tres veces campeón de los pesos pesados y memorables combates, uno de ellos con nuestro Oscar "Ringo" Bonavena, en el Madison Square Garden.

El mundo del deporte y políticos de todo el mundo se mostraron consternados por su muerte. Entre las glorias del deporte, Diego Maradona resumió el impacto de la noticia. "Se fue el mejor de todos los tiempos, con mucha diferencia", lo describió. "Fue el único hombre que me hizo ver llorar a mi papá cuando lo vio de frente, en vivo, en la pelea entre Ray Sugar Leonard y Tommy Herns, en Las Vegas, en el año 81", agregó.

Brilló en la categoría pesado, donde también lo hicieron los estadounidenses Floyd Patterson y Sonny Liston. Cuando en febrero del 64 ganó el título mundial frente a Liston, nació una frase que describió su estilo: "Vuela como una mariposa, pica como una avispa".

Tras alcanzar el título, anunció su conversión al Islam y el abandono de su nombre, Cassius Marcellus Clay, por el de Muhammad Ali, además de pasar a militar en el movimiento Nación del Islam de Malcolm X, que tenía como bandera la liberación de los guetos negros y el fin de la segregación. En 1967 protagonizó un gesto notable cuando se negó a incorporarse al Ejército y sumarse a la guerra de Vietnam. Por esta decisión, fue encarcelado, despojado de su título y se le prohibió ejercer el boxeo durante tres años y medio.

Luego se reivindicó al volver a ser campeón del mundo en 1974, tras lograr los títulos de la AMB y CMB, cuando le ganó por KO (8 rounds) a George Foreman durante la "batalla en la selva" en Kinshasa, en la República Democrática del Congo, antigua Zaire.

Ali perdió luego su título por puntos ante Leon Spinks el 15 de febrero de 1978 y lo recuperó después en la revancha el 15 de septiembre del mismo año. Terminó su carrera con una derrota por puntos contra Trevor Berbick el 11 de diciembre de 1981, en el Centro de Deportes Queen Elizabeth en Nassau.

En 1984 se le diagnosticó párkinson, una enfermedad degenerativa del sistema nervioso que, según el director de la Clínica de Enfermedades Motrices de la Universidad de Columbia, el doctor Stanley Fanh, tenía como causa inmediata al boxeo.

Con su vida se van también buena parte del siglo XX y el púgil más importante de la historia del boxeo mundial.

Ringo Bonavena también sintió el poder de su pegada

Buenos Aires
La relación de Muhammad Ali con Argentina fue muy cercana desde que Oscar Natalio Bonavena lo tuvo enfrente en una pelea histórica que paralizó al país. Fue el 7 de diciembre de 1970. Ese día quedó inmortalizado en la memoria de muchos argentinos sentados frente a la TV (hubo récord de rating con 79,3) para ver el choque de dos personajes por encima de sus virtudes pugilísticas, que quedaron retratadas en la acalorada previa cuando los shows no estaban montados.

"¿Por qué no te alistás en el ejército, gallina?", lanzó Ringo y lo llamó Clay. Luego, en el ring, Ali marcó la diferencia con su velocidad de piernas ante un Ringo que hizo una buena pelea, aunque en el último asalto el gran campeón lo mandó a la lona tres veces.

Peleas memorables
Combates que marcaron la época

Cassius Clay-Liston
Tenía 22 años (aún era Cassius Clay) cuando le ganó el título de los pesados a Sonny Liston el 25/02/64 en Miami. Provocador en la previa, dejó al campeón lleno de moretones, quien con un hombro lesionado abandonó. Clay ganó por nocaut técnico y proclamó: "Soy el más grande".

Ali-Frazier (1ª)
La pelea original del siglo fue en el Madison Square Garden el 8/03/71. Dominó al principio Ali, pero en la segunda parte se le vino Frazier, que lo derribó en el último con un gancho de izquierda. Igual se levantó pero el campeón retuvo el título y le propinó la primera derrota profesional.

Combate en la jungla
Un calor sofocante y un combate de gladiadores. Ali frente a Foreman, otra de sus grandes batallas. Le ganó en el 8º round con un gancho a la cabeza y una derecha dura. Fue el segundo boxeador de la historia, después de Floyd Patterson, en recuperar el título de los pesados.

La batalla de Manila
"Fue una experiencia cercana a la muerte", dijo Ali. "Al final mis ojos ya no veían venir los golpes", dijo Frazier. Ambos púgiles que se enfrentaron por tercera vez hicieron una de las mejores peleas de la historia. Fue el 1/10/75 y ganó Alí por KO técnico en el 14º asalto.

FRASES
"Yo debería estar en un sello postal. Es la única forma en que me pueden pegar".
"Cassius Clay es el nombre de un esclavo. No lo escogí, no lo quería. Yo soy Muhammad Ali, un hombre libre".
"En casa soy un buen tipo, pero no quiero que el mundo lo sepa. La gente humilde no llega muy lejos".
Palabra de campeón Un estilista con el jab y lengua filosa.


OPINIÓN
Fue un boxeador universal

Carlos Irusta
Editor de la revista Ring Side y conductor del programa RIng Side en el aire

Lo vi pelear cuando recuperó la corona contra Leon Spinks en 1978 y lo conocí cuando la revista El Gráfico lo trajo en el 79. Lo admiré como boxeador y como persona por sus convicciones y por lo que hizo por la dignidad de su raza. Cualquier otro hubiera ido a Vietnam, puesto la cara y regresado sano y salvo a Estados Unidos. Él eligió el camino más difícil. Apenas salió campeón, renegó de su apellido de esclavo y proclamó su integración al islamismo. Al contrario de estos tiempos, donde todo parece ser igual, eligió vivir a su manera. Es un personaje universal. Se enfrentó y les ganó a los mejores. Me quedo con la pelea de Manila con Joe Frazier, la más dura. Ringo le hizo una buena pelea, aunque lo respeto mucho ya que él estaba volviendo. Creo que Ali rompió las barreras como boxeador y que como figura pública hizo una utilización inteligente de los medios. Por eso fue el más grande.

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