Cada vez más inconvenientes en el transporte público de San Martín de los Andes
El transporte público de San Martín de los Andes registra cada vez más inconvenientes, no solo por problemas mecánicos que dificultan la realización del servicio con normalidad, sino porque hay más pasajeros y no se lleva un control sobre la cantidad de personas que usan el colectivo, ni de que cada uno abone su boleto correspondiente, por lo que no se sabe la cantidad de dinero que se recauda.
El momento que atraviesa la empresa de colectivos se vio reflejado con lo que ocurrió el domingo por la tarde, cuando una unidad quedó varada sobre la calle Perito Moreno porque no tenía combustible. Sin embargo, no es la primera vez que sucede, el sábado por la noche en el barrio Kumelkayén otro vehículo debió quedarse en el lugar también por falta de gasoil.
“Si no es porque se quedan sin combustible se rompen. Últimamente parece que la empresa no solo no invierte en las unidades, sino que tampoco repara en el hecho de saber cuánto gasoil tienen los colectivos, porque los choferes avisan que se queda la unidad y ahí nos dejan”, expresó un usuario a Realidad Sanmartinense.
Por el momento no están llevando combustible a la base de la empresa, por lo que las unidades, una vez que terminan con sus recorridos, son llevadas por el personal de guardia ubicada en la terminal de ómnibus hasta la estación de servicio de la Vega para recargar gasoil y así poder volver a retomar el servicio, según pudo saber el medio local.
En algunas oportunidades, son los propios choferes quienes tienen que encargarse de la carga de gasoil. De esa forma, la distancia y los kilómetros recorridos para cargar combustible, son contabilizados y el problema radica que, de acuerdo al contrato vigente, negociado por el Ejecutivo local y aprobado por el Deliberante, a la empresa se le debe abonar un monto mensual por kilómetro recorrido. Lo lógico es que ese kilómetro recorrido sea por prestar el servicio y no por cargar combustible. Pero al no tener un control sobre eso, se abona en todo tipo de concepto.
Otro de los problemas que se están presentando, que fue confirmado por el delegado de UTA San Martín de los Andes, Marcelo Más, es que desde que concluyó la pandemia por Covid, cada vez más pasajeros usan el transporte público.
“Desde la pandemia se triplicó la cantidad de pasajeros y la recaudación es siempre la misma. Acá falta un control para saber lo que se recauda y la cantidad de pasajeros que se traslada”, explicó Más.
Algunas semanas atrás, el concejal Santiago Fernández, había comentado sobre esta situación y la necesidad de incorporar en el servicio inspectores que controlen, no solo la cantidad de pasajeros que llevan las unidades, sino también que cada pasajero abone su boleto correspondiente.
“La mayor parte de lo que recauda la SUBE es lo que va destinado al pago de salarios. No hay control de lo que se recauda, después la empresa aduce que no tiene dinero para pagar los sueldos, pero si no llevan un control, nunca van a saber", dijo Más.
El delgado de UTA concluyó: "La empresa es la que tiene poner los inspectores para los controles correspondientes, más allá del acuerdo y el contrato vigente que mantiene con el municipio. El Ejecutivo se hace cargo de la parte económica, pero quien debe cuidar la economía es la propia empresa, ellos deben poner los inspectores, pero no hay siquiera un gerente local, nosotros no tenemos comunicación con la empresa desde hace años”.
En la actualidad, no hay control sobre los usuarios para saber si abonan el boleto que debe o si paga como un estudiante o un jubilado.
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