De San Martín de los Andes a mostrar su talento en las pistas de esquí de Europa
“Mi objetivo es llegar a competir en alguna Copa del Mundo y en los Juegos Olímpicos representando a la Argentina”, afirma a LMNeuquén, Cristóbal Rodríguez Reggiani, que a los 12 años se convirtió en la joven promesa del esquí neuquino que vive en San Martín de los Andes. Sus palabras reflejan la ilusión de cualquier joven atleta de llegar a lo máximo en cuanto a competición, pero al mismo tiempo demuestra la pasión por este deporte que aprendió desde muy pequeño.
“A los 3 años sentí que el esquí era mí deporte. Mi papá me enseñó y desde entonces me acompaña siempre”, cuenta a Cristóbal que nació en Neuquén capital pero desde 2018 vive con su familia en San Martín de los Andes. Su padre, Martín Rodríguez, oriundo de la localidad cordillerana, es abogado pero también se destacó como corredor de esquí e instructor. Su madre, Romina Reggiani también abogada, logró algunos títulos en campeonatos nacionales de fisicoculturismo, y su hermano mayor, Faustino, de 14, también comparte la pasión por el esquí y también compite.
“El esquí fue lo que nos llevó a tomar la decisión de dejar hace cinco años la ciudad de Neuquén e instalarnos en San Martín de los Andes, y mi marido siempre tuvo la idea de volver a su ciudad donde se crió. En temporada veníamos siempre para que los chicos pudieran esquiar y finalmente tomamos la decisión”, explica Romina. La madre del joven recuerda que cuando estaba compitiendo en el Campeonato Sudamericano de Fitness, “los chicos se habían ido con Martín a hacer la primera temporada europea, se habían ido a esquiar a Austria”.
En la actualidad, Cristóbal asiste a séptimo grado de la Escuela del Sol y entrena en la Asociación Deportiva Club Lacar, a la cual representa en las competiciones en la categoría U14 en la disciplina de esquí alpino. Entrena cinco veces por semana unas cuatro horas, “entrenamos durante dos o tres meses si es una buena temporada”, aclara el joven que destaca el apoyo que ha recibido por parte de los directivos y docentes de la Escuela del Sol para poder seguir entrenando y compitiendo tanto a nivel nacional como en el exterior. “La escuela siempre me entendió la cuestión del deporte y siempre me apoyaron, nunca tuve problemas para continuar con los estudios”, precisa Cristóbal quien en la actualidad lidera el ranking nacional en su categoría U14 en la disciplina de esquí alpino.
La escuela del Club Lacar, considerada la mejor de la provincia de Neuquén, forma a los más chicos y los acompaña en todo su recorrido ya sea de forma recreativa o formando parte de las competencias que se realizan en el país como en el exterior.
Cuenta que a los 7 años tuvo su primera experiencia en un centro de esquí en el exterior, precisamente en Austria, y posteriormente se deslizó por las pistas de nieve de Francia y Andorra en España donde tuvo muy buenos entrenadores con los que aprendió y logró importantes avances. Y vuelve a mencionar a su padre que desde chico “me transmitió tomar el deporte con calma y así poder disfrutarlo porque es hermoso”.
“Las pistas del exterior en las que estuve son de las mejores, tienen la mejor nieve, pisada, con cañones de nieve todos los días, las pistas son un billar”, acota.
Su padre, Martín, recuerda aquella primera vez en Austria. “Yo les decía a Cristóbal y Faustino que si les gustaba el esquí los iba a llevar al lugar más lindo del mundo para esquiar. Ellos me preguntaban cuál era y no les respondía hasta que un día fuimos. De alguna manera les fui sembrando el bichito y la pasión por este deporte siendo tan chicos”. Por otra parte, Martín resalta que también les mostró a sus hijos que el esquí además de ser “una actividad recreativa, turística y hasta glamorosa” tiene otro perfil que es el esquí deportivo “Siempre digo que el esquí deportivo es un deporte de trabajo, es una construcción”, señaló. “Existen deportes que tienen sus características, deportes de habilidad, de agresividad, en cuanto al esquí alpino de competición es un deporte de trabajo”.
Cristóbal recuerda que tuvo su primera experiencia a nivel competencia a los 8 años en Bariloche, “me sentí bastante bien y quedé en el puesto 23, como primera competencia estaba contento”. A partir de entonces fueron numerosas las competencias en las que participó representando al club Lacar. Su primera vez en lo más alto del podio fue en 2021 en Villa La Angostura donde después de una primera manga “bastante mala pude remontar y en la segunda pude darlo todo y mejor, hice una buena bajada y terminé quedando primero”.
Cristóbal considera que la mentalidad y la cuestión física son dos de los factores más importantes para competir en este deporte. “Estar bien entrenado, salir a correr, ir al gimnasio, y estar relajado; carreras hay muchas por eso hay que tomárselo con calma y darlo todo en las competencias”, expresa.
Con el apoyo de su familia, Cristóbal no solo tiene la posibilidad de entrenar en la nieve de Europa sino también participar en algunas competencias. El año pasado, logró el quinto y décimo puesto en la Fura, una carrera U12 que se realizó en Andorra. Este año logró el mejor tercer tiempo de manga en la carrera de Monts D’Olmes, en Francia, y en torneo internacional Borrufa (FIS Children) y en la Fischer Ski Cup y la Rossignol Ski Comp, en Andorra, se ubicó entre los primeros 20. Estas inolvidables experiencias las compartió con las competencias en Argentina donde corrió el primer bloque FASA en Las Leñas, donde ganó tres de las cuatro competencias de GS (giant slalom), y alcanzó el quinto lugar en la restante.
Por estos días, Cristóbal entrena para las próximas competencias que se desarrollarán en septiembre, dos carreras FASA y el campeonato nacional patagónico en el Cerro Catedral y a fines de ese mes en el Cerro Castor de Ushuaia donde se disputará el campeonato nacional.
Menciona a sus actuales entrenador en el Club Lacar, Matías O’Reilly, Juanjo Vitiello, Cruz Uriburu y Mauro Castellazzo. “Los profes me dicen que tengo que mejorar porque a veces me tiro para adentro y entre las virtudes destacan los pies que separo bien del cuerpo y eso me ayuda a tener una mejor línea”. Confiesa que lo que más disfruta cuando sale a esquiar es “clavar bien los cantos y separar el cuerpo de las piernas y girar”.
Por el momento la joven promesa del esquí neuquino no cuenta con patrocinadores pero espera que en un futuro pueda tenerlos para poder costear los gastos que implica la actividad como también proyectar las participaciones en las competencias del exterior.
Si bien su objetivo es dedicarse ciento por ciento al esquí, Cristóbal no descarta estudiar la carrera de Psicología. “Me interesa la psicología porque ayuda para hacer deportes, es importante la cuestión mental, tener paciencia para poder concentrarse y mejorar en la actividad”.
Por último, comenta que la pista que más le gusto esquiar “por la nieve y las pendientes y planos que tiene” es Pas de la Casa, en un pequeño municipio que está al lado de las pistas de esquí de Grandvalira, en Andorra.
Un padre que le transmitió su pasión
“Hemos recorrido un camino largo pese a lo chico que es”, asegura Martín Rodríguez, el padre de Cristóbal. Y de inmediato aclara “a su edad, yo no era tan bueno, siempre se lo digo”. Es que Martín, nacido en Neuquén pero criado en San Martín de los Andes, conoce el deporte porque también compitió y se desempeñó como instructor, y esa pasión por el esquí se la trasladó a sus dos hijos. “Uno les trata de darle lo que para uno es mejor, si yo hubiera sido concertista les hubiera enseñado a tocar el piano”, señala.
Martín se aleja por unos minutos de su condición de padre para afirmar que Cristóbal “es muy fuerte” físicamente y, sobre todo, mentalmente “elemento fundamental para la práctica del esquí alpino de competición”. “Ser fuerte de la cabeza significa muchas cosas. Ser agresivo pero no tanto, ser reflexivo y cauto pero no tanto, es saber cuándo apretar, cuándo definir una carrera, acá se corre a dos mangas y llegado un momento estás segundo y si apretás podes caer y perderlo todo, pero si aflojas te vienen los de atrás y querés ir a buscar el primer puesto. Así que manejar esas situaciones es difícil pero él lo hace muy bien”.
Para Martín la experiencia que va tomando Cristóbal en las pistas de esquí de Europa es fundamental para perfilarse en ser un competidor internacional. “En Argentina, lamentablemente no hay apoyo, todo es a pulmón y si uno quiere ser competitivo tiene que ir a esquiar a Europa, en todo caso ganar todo acá, ‘Ser capo en tu barrio’, para utilizar una expresión futbolera”.
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