La clave es escuchar a la víctima, no se olviden
Una audiencia judicial que tenía por finalidad establecer una probation, terminó cobrando notoriedad producto de un desatinado elemento simbólico que era el pago a una mujer en concepto de reparación por el daño sufrido.
A la mujer, su ex pareja la golpeó en el rostro y le produjo lesiones en los ojos. A los fines judiciales, el hecho quedó calificado como “lesiones leves agravadas por el vínculo y por ser ejercidas con violencia de Género”.
Pero en busca de una salida alternativa al conflicto, fiscalía y defensa llegaron a un acuerdo que consistía en darle una probation por el lapso de un año al agresor que debía seguir una serie de medidas de conducta como la asistencia al Dispositivo de Atención de Varones para el abordaje de la problemática de la violencia y la prohibición de todo tipo de comunicación con la víctima.
El acuerdo también incluía un aspecto más que controvertido: una reparación económica, a modo simbólico, de 7 mil pesos a pagar en dos cuotas.
Al juez de Garantías Gustavo Ravizzoli todo le cerraba respecto de la salida alternativa, pero la reparación simbólica le hizo ruido y cuando pidió escuchar a la víctima, las partes aclararon que no la habían podido localizar.
En ese extremo del proceso, Ravizzoli suspendió el acuerdo y brindó un plazo de cinco días hábiles para que la víctima ejerza su derecho manifestado en las distintas convenciones sobre la violencia y la discriminación de la mujer, la Constitución y las leyes vigentes “que exige en definitiva escuchar a la víctima, traducido en una escucha activa, libre y concreta de quien se encuentra en especial estado de vulnerabilidad cuya tutela debe garantizarse”, reza el juez en su resolución.
Llama la atención, a esta altura de la historia, se haya avanzado en un acuerdo sin escuchar a la víctima, pese a que tanto fiscalía como defensa deben trabajar con perspectiva de género y hasta han realizado capacitaciones obligatorias como la Ley Micaela.
La oferta simbólica vulnera aún más a la mujer y las mujeres. Guste o no las cifras hablan y este caso, nos traducen miradas. ¿Cuánto hay que pagar por golpear a una mujer? Y según entendieron las partes, con un par de compras en la verdulería o el almacen basta y sobra.
No obstante, el juez lo comprendió y vencido el plazo resolvió rechazar la probation hasta que se pueda escuchar a la víctima. Este es el único camino y no hay atajo posible, de lo contrario no habremos avanzado nada en la comprensión de los derechos de la mujer y de las víctimas.
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