El pequeño neuquino nació con una cardiopatía congénita compleja y debe afrontar una cuarta intervención. Su familia organizó un bono contribución para acompañarlo.
Lionel Videla tiene tres años, una sonrisa enorme y una energía que, incluso en los días difíciles, su familia intenta cuidar como un tesoro. Le gusta jugar a la pelota, ir a la plaza, pescar con su papá y hacer payasadas para arrancarles una sonrisa a quienes lo rodean. Pero desde antes de nacer enfrenta una cardiopatía congénita compleja que ya lo llevó a atravesar tres cirugías a corazón abierto y que ahora lo pone frente a un nuevo desafío: necesita avanzar hacia una cuarta intervención, un bypass total, y para eso debe viajar junto a su familia desde Neuquén hasta Buenos Aires.
Solange Contreras, su mamá, y Maximiliano Videla, su papá, viven en el barrio Confluencia de Neuquén capital. Desde que conocieron el diagnóstico de su hijo, reorganizaron su vida alrededor de sus cuidados, los controles médicos y las intervenciones que necesitó para seguir adelante. Hoy, ante nuevas señales de alerta en su salud, buscan reunir el dinero necesario para afrontar los gastos que implica permanecer en Buenos Aires mientras Lionel recibe atención en el Hospital Garrahan.
Para conseguirlo, lanzaron un bono contribución con cuatro premios en efectivo y apelan a la solidaridad de la comunidad. La obra social cubre los gastos de Lionel y de un acompañante, pero la familia necesita viajar con Guadalupe, la hermana de cinco años del pequeño, y con los abuelos maternos, que se quedarán a cuidarla mientras sus padres estén en el hospital.
“Él es lo más grande que tenemos, es nuestro único hijo varón y nos vino a enseñar la resiliencia. Es de otro planeta”, contó a LM Neuquén Solange, con la emoción de una mamá que acompaña a su hijo en una batalla que comenzó cuando todavía estaba embarazada.
El embarazo transcurría con normalidad hasta que, durante la semana 23, apareció una sospecha que llevó a Solange a consultar con un especialista en cardiología. En un primer momento, pensó que se trataba de un control más. Incluso pidió que le realizaran una ecografía 5D, sin imaginar que ese estudio cambiaría el rumbo de su vida familiar.
El 19 de abril le hicieron la ecografía. Allí les comunicaron que el bebé tenía una cardiopatía: su corazón se había formado de manera diferente y necesitaba una evaluación especializada.
“Siempre me cuidé en los embarazos y hasta el día de hoy no entiendo por qué pasó esto con Lionel”, recordó. A partir de ese momento, comenzó un recorrido por estudios y consultas de alta complejidad en el Hospital Castro Rendón. En la semana 27 se confirmó que se trataba de una cardiopatía congénita compleja.
Los pronósticos que recibieron fueron desalentadores. Los médicos les explicaron las posibles complicaciones y hasta hubo incertidumbre sobre la continuidad del embarazo. “Nosotros estábamos sin entender nada”, contó Solange sobre aquellos primeros días, en los que debieron asimilar información difícil mientras esperaban la llegada de su hijo.
Lionel nació en el CMIC de Neuquén y a sus 14 días fue trasladado al hospital Castro Rendón donde, una semana más tarde, presentó uno de los episodios sobre los que ya habían sido advertidos durante el embarazo.
Tres cirugías y una recuperación difícil
La primera gran intervención llegó cuando Lionel tenía apenas seis meses. Le realizaron una cirugía de Glenn, un procedimiento destinado a mejorar la circulación en pacientes con determinadas cardiopatías congénitas. El posoperatorio fue extremadamente complejo: durante diez minutos, el pequeño estuvo sin signos vitales y el equipo médico tuvo que intervenir para ayudarlo a recuperar la función respiratoria.
“Fue muy duro. Tuvieron que perforarle el pulmón para que pudiera volver a ventilar”, relató su mamá. Después de esa etapa crítica, Lionel logró recuperarse y recibió el alta, aunque el tratamiento y los controles no terminaron allí.
Más adelante, llegó el momento de un cateterismo y la familia decidió continuar la atención en el Hospital Garrahan, en Buenos Aires. El 7 de enero de 2026, Lionel fue sometido a otra cirugía, la tercera de su recorrido. También en esa oportunidad la recuperación presentó dificultades: comenzó con fiebre que no podían normalizar y luego tuvo una infección que requirió tratamiento con antibióticos.
Pese a todo lo que atravesó, Lionel siguió creciendo y conservando una personalidad que su familia describe como alegre, sociable y llena de vida. Le gusta jugar, correr hacia sus seres queridos para abrazarlos y acompañar a su papá cuando sale a pescar. También disfruta de los paseos al mar y de las salidas a la plaza, aunque en este último tiempo algunas actividades tuvieron que limitarse por su estado de salud.
“Tratamos de que no esté pendiente de su enfermedad”, explicó Solange. La familia busca que su infancia no quede reducida a hospitales y tratamientos, aunque las nuevas complicaciones volvieron a poner la atención médica en el centro de la vida cotidiana.
Actualmente, Lionel presenta episodios frecuentes de desaturación y dolores continuos en las piernas. Según explicó su mamá, ya no puede realizar algunas de las actividades habituales con la misma libertad de antes. Para la familia, esos cambios son una señal de que llegó el momento de evaluar el próximo paso del tratamiento.
El pequeño tiene turnos programados en el Hospital Garrahan para los días 24, 27 y 29 de octubre. En esas consultas se realizarán estudios y los médicos definirán si debe avanzar hacia una cuarta cirugía a corazón abierto, correspondiente al bypass total.
El viaje requiere organizar mucho más que el traslado. Solange debe acompañar a Lionel durante la internación y los estudios, mientras que Maximiliano también necesita estar presente. A ellos se sumarán Guadalupe y los abuelos maternos, que ayudarán con el cuidado de la niña de cinco años mientras sus padres estén ocupados con la atención médica de su hermano.
La obra social cubre los gastos del pequeño y de un acompañante, pero no alcanza para cubrir el alojamiento y los viáticos del resto de la familia. Por eso, Solange y Maximiliano pusieron en marcha la campaña solidaria.
“Mis papás nos acompañan. Ellos se quedan con Guadalupe mientras nosotros estamos allá”, explicó. Su papá es jubilado y su mamá es ama de casa. La familia también destacó el acompañamiento que recibe del equipo de salud que sigue a Lionel en Neuquén, en especial de Alejandra Farrel y Vanesa Saavedra, médicas del Hospital Castro Rendón.
Solange tiene un emprendimiento propio como masajista, pero hoy dedica prácticamente todo su tiempo al cuidado de sus hijos. Maximiliano trabaja en una empresa de servicios y es el principal sostén económico del hogar.
Cómo colaborar con Lionel
El bono contribución tiene un valor de $15.000 y contempla cuatro premios en efectivo. El sorteo se realizará a través de la Lotería Nacional una vez que se hayan vendido todos los números.
Los premios previstos son:
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Primer premio: $300.000.
Segundo premio: $250.000.
Tercer premio: $200.000.
Cuarto premio: $150.000.
Quienes quieran colaborar pueden hacerlo a través de los siguientes medios:
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Alias de Mercado Pago: yahirelcampeon
PayPal: [email protected]
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Titular: Solange Estefanis Contreras, mamá de Lionel.
Contacto y WhatsApp: 299 655 2830.
La familia solicita que, una vez realizada la transferencia, se envíe el comprobante por mensaje privado para coordinar la asignación de los números disponibles del bono.
Mientras se acerca la fecha de los turnos en Buenos Aires, Solange y Maximiliano intentan sostener la rutina familiar y acompañar a Lionel con la mayor tranquilidad posible. Él sigue siendo ese nene que ama jugar, abrazar a sus seres queridos y salir a pasear, aunque ahora deba cuidarse más y dejar de lado por un tiempo algunas de las cosas que disfruta.
“Es lo más fuerte que hay. Ama estar acá, ama la vida”, dijo su mamá. Con esa convicción y la esperanza puesta en el próximo paso del tratamiento, la familia pide una mano para afrontar los gastos del viaje y acompañar a Lionel en una nueva etapa de su lucha.
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