¿Resistirá la desregulación y ajuste un país con 40% de personas por debajo de la línea de pobreza?
El modelo de Javier Milei representa un cambio de paradigma de todo lo conocido en materia económica en nuestro país.
"Hoy damos el primer paso. He firmado un DNU para terminar con este andamiaje opresor que ha destruido nuestro país. Nuestro modelo económico ataca el déficit que es la causa de nuestros problemas y no las consecuencias. Este decreto tiene por fin comenzar el proceso de desregulación económica, creando las bases para la reconstrucción de la economía argentina”. Así comenzó el Presidente Javier Milei su debut en cadena nacional.
En primer lugar y, como ya hizo en anteriores oportunidades, Milei dio un cuadro de situación. Diagnosticó, una “pesada herencia” de la economía. Prometió atacar las causas del déficit fiscal y poner a la Argentina en el camino de volver a ser una “potencia mundial”. Anunció que en los próximos días enviará un paquete de proyectos de ley al Congreso para que acompañen lo que “la gente voto”.
La pesada herencia según Milei
- Déficit consolidado del 15% del PBI. 5% es déficit del tesoro y 10% del Banco Central.
- Presión impositiva más alta del mundo.
- Falta de reservas en el Banco Central.
- Confianza crediticia destruida.
- Emisión monetaria desenfrenada.
- Crisis inflacionaria anual del 15.000%.
- “Defaulteados seriales”. Le sacamos 13 ceros a la moneda y destruimos cinco signos monetarios.
- 2 crisis hiperinflacionarias sin guerras.
- 50% de la población está por debajo de la línea de la pobreza.
- 10% de la población es indigente.
- 5 millones de argentinos a los que no les alcanza para comer.
Las medidas de Milei
El presidente Milei detalló textualmente las siguientes 30 medidas contenidas en el DNU:
1. Derogación de la ley de Alquileres, para que el mercado inmobiliario vuelva a funcionar sin problemas y alquilar no sea una odisea.
2. Derogación de la ley de Abastecimiento para que el Estado nunca más atente contra el derecho de propiedad de los individuos.
3. Derogación de la ley de Góndolas para que el Estado deje de entrometerse en las decisiones de los comerciantes argentinos.
4. Derogación de la ley del Compre Nacional, que sólo beneficia a determinados actores del poder.
5. Derogación del Observatorio de Precios del Ministerio de Economía para evitar la persecución de las empresas.
6. Derogación de la Ley de Promoción Industrial.
7. Derogación de la Ley de Promoción Comercial.
8. Derogación de la normativa que impide la privatización de las empresas públicas.
9. Derogación del Régimen de Sociedades del Estado.
10. Transformación de todas las empresas del Estado en sociedades anónimas para su posterior privatización.
11. Modernización del régimen laboral para facilitar el proceso de generación de empleo genuino.
12. Reforma del Código Aduanero para facilitar el comercio internacional. Desde el día de hoy queda prohibido prohibir las exportaciones.
13. Derogación de la Ley de Tierras para promover las inversiones.
14. Modificación de la Ley de Fuego.
15. Derogación de las obligaciones de los ingenios azucareros tienen en materia de producción azucarera.
16. Liberación del régimen jurídico aplicable al sector vitivinícola.
17. Derogación del Sistema Nacional de Comercio Minero y el Banco de Información Minera.
18. Autorización para la cesión del paquete accionario total o parcial de Aerolíneas Argentinas.
19. Implementación de la Política de Cielos Abiertos.
20. Modificación del Código Civil y Comercial para reforzar el principio de libertad contractual entre las partes.
21. Modificación del Código Civil y Comercial para garantizar que las obligaciones contraídas en moneda extranjera deban ser canceladas en la moneda pactada.
22. Modificación del marco regulación de la medicina prepaga y las obras sociales.
23. Eliminación de las restricciones de precios a la industria prepaga.
24. Incorporación de las empresas de medicina prepaga al régimen de obras sociales.
25. Restablecimiento de la receta electrónica para agilizar el servicio y minimizar costos.
26. Modificaciones al régimen de empresas farmacéuticas para fomentar la competencia y reducir costos.
27. Modificación de la Ley de Sociedades para que los clubes de fútbol puedan convertirse en sociedades anónimas, si así lo quisieran.
28. Desregulación de los servicios de Internet satelital para permitir el ingreso de empresas como Starlink.
29. Desregulación del sector turístico, eliminando el monopolio de las agencias de turismo.
30. Incorporación de herramientas digitales para trámites de los registros automotores.
Para disponer todas estas modificaciones normativas, el decreto dispone la declaración de la emergencia económica por el plazo de dos años, a partir de lo cual Milei se atribuye la facultad de reformar por decreto un amplio conjunto de leyes.
El modelo de Milei
Se trata de un plan de ajuste de shock, clásico y ortodoxo de economía liberal.
La forma de equilibrar las cuentas públicas va por el lado del aumento de impuestos (ganancias, derechos de exportación, impuesto país), fuerte devaluación cambiaria inicial y por la reducción tanto de los pasivos remunerados del BCRA como del gasto público (buscar el equilibrio fiscal).
La idea es ir aumentando la demanda de pesos y tener una tasa de interés de los pasivos remunerados por debajo de la tasa de inflación. En definitiva, licuar las Leliqs con una “solución de mercado.”
Para que la demanda de pesos aumente, la gente tiene que tener expectativas de que la inflación va a bajar. El problema es que, si necesitan la inflación para licuar los pasivos remunerados, la estrategia colisiona.
En un contexto inflacionario la gente no aumenta la demanda de pesos, sino que la disminuye, porque sabe que mañana va a poder comprar menos con la misma cantidad de pesos que hoy.
Por otro lado, el BCRA redujo la tasa de interés para ponerla debajo de la tasa de inflación con lo cual la gente comenzará a retirar sus depósitos a plazo fijo de los bancos, algo que ya está haciendo y para poder pagar esos plazos fijos, los bancos van a tener que devolverle pasivos remunerados al BCRA (Leliqs y otros) y el BCRA va a tener que emitir, acelerando el proceso inflacionario.
Otro tema que también va a influir sobre las expectativas inflacionarias es la política cambiaria. El Gobierno llevó el dólar oficial a $800, por debajo del libre, y lo aumentará el 2% mensual por un tiempo que no determinó. Es decir que, con inflaciones mensuales de dos dígitos, en pocos meses el tipo de cambio real puede volver al punto de partida antes de llevarlo a 800 pesos. De manera que las expectativas de devaluación jugarán contra la demanda de pesos.
Otro de los efectos previsibles de la devaluación fue el rápido traslado a precios de los alimentos, los medicamentos, el transporte, la energía, el combustible y las prepagas, solo por citar algunos bienes y servicios que sufrieron grandes aumentos durante estos últimos días.
Esto trajo como consecuencia inmediata la disminución de los salarios y jubilaciones en términos reales (pérdida del poder de compra), generando una profundización de la recesión, aumentando la rentabilidad de los monopolios y oligopolios (formadores de precios) y a su vez sembrando las bases para una prolongada “estanflación” (combinación de inflación y recesión), creyendo que en algún momento la recesión les pondrá freno a los precios.
Este esquema funcionaría si la realidad se mostrara como indica el manual de la escuela liberal clásica: el mercado, que se supone de competencia perfecta, mediante sus mecanismos genera resultados favorables para todos los actores que intervienen en él. Eso no ocurre en la economía real, sino que se observa muy claramente la concentración económica en pocas manos en la mayoría de los países del mundo.
Certezas y dudas
El modelo Milei representa un cambio de paradigma de todo lo conocido en materia económica en nuestro país en los últimos 100 años, ataca el déficit fiscal y desregula las interacciones de la economía. Corre al Estado de políticas regulatorias y deja librado al mercado las relaciones entre los agentes económicos.
Avanzó con un DNU por sobre el Congreso Nacional en temáticas que constitucionalmente le son propias.
¿Resultará el déficit cero un ancla contra la inflación y la solución de todos nuestros males?
En este contexto de ajuste fiscal y estanflación, ¿en qué momento se podrá aumentar la producción de bienes y servicios (PBI) para que nuestro país crezca y pueda mejorar la distribución para que el progreso se extienda hacia todas las capas sociales?
¿Resistirá el ajuste planteado un país donde conviven 40% de personas por debajo de la línea de pobreza y 10% por debajo de la línea de indigencia?
¿Cuánto tiempo de acompañamiento político le dará la clase media al “modelo” Milei, cuando vea reducidos sus ingresos producto de la inflación y recesión?
¿Será efectivamente, como dijo Milei, que después de décadas de fracaso, hoy comenzamos el camino de la reconstrucción de la economía nacional, devolviéndole la libertad y autonomía a las personas y empresas, quitándole regulaciones que fueron las que impidieron que nuestro país crezca y se desarrolle?
El tiempo seguramente develará las respuestas sobre los resultados de este cambio de rumbo económico. Allí podremos saber con certeza si resultó efectivo para lograr la ansiada estabilidad económica que tanto esperamos argentinas y argentinos hace décadas.
*Fernando Schpoliansky. Contador Público. Posgrado en Economía Social
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