Rolando Figueroa y las cuentas en el debe y el haber del 2024
El reordenamiento del Estado aparece como una de las cuestiones positivas. La obra pública, entre las materias pendientes.
El año para el gobernador Rolando Figueroa dejó algunas cosas en el haber y otras en el debe, en medio de un último tramo más que turbulento, a partir de la destitución de la vicegobernadora de la provincia, Gloria Ruiz.
En el haber hay varios ítems, muchos de los cuales formaron parte de la larga exposición que Figueroa realizó como balance de su gestión el viernes. Uno es el reordenamiento del Estado en cuanto a su estructura interna. Allí, según el gobierno neuquino, la reducción de la planta política, la renegociación de los contratos de obra pública, la cancelación de alquileres por servicios, la desafectación de empleados que no cumplían funciones (ñoquis) y la eliminación de gastos innecesarios, permitieron un ahorro de unos mil millones de dólares.
Hacia afuera y siguiendo con el freno al gasto, el equilibrio de las cuentas públicas también se dio por el corrimiento de quienes oficiaban de intermediarios entre la ayuda social y los sectores más vulnerables de la población, con un relevamiento que permitió “limpiar” ese universo de beneficiarios.
Medidas económicas
La economía provincial también se vio favorecida por una serie de medidas fiscales que el Ejecutivo envió a la Legislatura para su aprobación, fundamentalmente durante el primer semestre del año. Esto permitió lograr una mayor recaudación por recursos propios, a partir del cobro de impuestos y de deudas que un sector de contribuyentes mantenía con el estado provincial, compensando, a su vez, la caída de los envíos de fondos de origen nacional vía coparticipación federal.
Entre ellas, se sancionó la creación de un Régimen Especial de Regularización Tributaria para deudas con el Impuesto sobre los Ingresos Brutos, Inmobiliario y Sellos, junto con la actualización de los valores a pagar. Y en febrero se determinó la suba de alícuotas sobre los Ingresos Brutos para cinco actividades.
Esto se encadenó con otras medidas recaudatorias, como la implementación de peajes en rutas petroleras pero extensivas a otros tramos de las nacionales que pasan por territorio provincial y que ya cuentan con la norma para ser puestos en funcionamiento.
Acuerdos políticos
Otro aspecto del plano del haber para Figueroa, al menos en cuanto a la gobernabilidad, es la manera en que logró hacer congeniar, con excepción de los libertarios, a los diferentes espacios políticos que conforman Neuquinizate, sumando además al MPN y al espacio que conduce el intendente Mariano Gaido en la ciudad. Esto se vio reflejado desde lo electoral para los armados del año que viene, donde el gobernador neuquino buscará, con menos contrincantes en el camino, obtener la mayor cantidad posible de bancas propias en el Congreso Nacional.
Pero también hacia adentro, si se tienen en cuenta que la Legislatura le aprobó a Figueroa más de 20 leyes que incluyeron, entre otros temas importantes, la autorización de endeudamiento por hasta 500 millones de dólares para obra pública y refinanciamiento de pasivos, la renegociación de contratos de esa obra pública, la adhesión al RIGI, la habilitación de peajes en rutas provinciales, el plan de regionalización y un billonario presupuesto 2025.
Y otro acuerdo central: el logrado con los gremios estatales, que permitió cerrar una pauta salarial en octubre, algo que jamás había conseguido ningún gobierno provincial.
Puntos del debe
La obra pública es una de las cuentas pendiente del gobierno provincial. Se firmaron proyectos de financiamiento y se gestionó ante el gobierno nacional la transferencia de muchos proyectos, en especial los viales, que dependían de La Rosada y cuyas obras habían quedado paralizadas por el recorte que el gobierno de Javier Milei determinó en esta materia y en otras partidas para las provincias. Pero, hasta el momento se concretó poco.
La semana pasada, el ministro el Economía Guillermo Koenig aseguró que en 2025 la obra pública será la “vedette” de la gestión, a sabiendas que es un tema a resolver. En su momento, se habló de un déficit para todo el territorio provincial del orden de los 4 mil millones de dólares. Por esta razón y con el objetivo de comenzar a subsanar esta situación, en el presupuesto del año que viene se estableció una asignación de fondos muy importante, de lo que surgirá como recursos propios y de los créditos que se tomarán con organismos internacionales.
Esta cuenta pendiente en la columna del debe estaba atada a otro tema que era la no puesta en funciones del flamante Ministerio de Planificación, lanzado con el objetivo de “desburocratizar” la gestión y acelerar los procesos administrativos.
Lo de Planificación, de esa columna del debe pasará a la del haber esta semana, cuando se oficialice la designación de Rubén Etcheverry como nuevo titular de la cartera.
Figueroa advirtió hace tiempo que es preciso actualizar leyes de vieja data, como la de Obras Públicas, sancionada en la década del 70. Dijo que la gestión pública tiene que ser mucho más rápida y mencionó, a modo de ejemplo, que esa antigua normativa no contempla el efecto de la inflación, lo que generó, según su visión, que este año (fundamentalmente durante el primer semestre) se perdiera mucho tiempo en la renegociación de contratos y el llamado a nuevas concesiones para obras de infraestructura. Además, se conoció que muchas obras anunciadas en su momento con bombos y platillos aún no fueron ni siquiera licitadas.
“Este gobierno todavía no arrancó”, es la crítica que se desliza sobre Figueroa desde la oposición, de parte de ámbitos empresariales y también de algún que otro referente dentro del amplio espacio político que es Neuquinizate. Con crédito abierto, el 2025 deberá ser eso, el año para mostrar gestión.
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