Qué no puede faltar en la verificación técnica vehicular en los talleres habilitados. Es obligatoria para circular pero también exigido en otros trámites.
La RTO (Revisión Técnica Obligatoria) es un trámite que los propietarios de vehículos radicados en Neuquén deben realizar anualmente o cada dos años según la antigüedad del rodado y el tipo de uso, para transitar sin estar en infracción y con las condiciones de seguridad adecuadas para no correr riesgos.
Pero para evitar sufrir demoras innecesarias, quedar con el vehículo en circulación estado condicional o padecer directamente una evaluación negativa, hay determinadas condiciones que deben ser tenidas en cuenta antes de poner marcha a algunos de los centros de revisión técnica. En algunos de ellos se tiene que asistir con turno previo.
En ese sentido, entre los talleres autorizados a tal efecto se cuentan Control S.R.L., ubicado en Teodoro Planas 4669; R.T.O. de la Patagonia S.R.L, en calle Combate de San Lorenzo 35; Veritecnica S.R.L. ubicado en Félix San Martín 1710; y VETEVE S.R.L. RTO, en Juan Julián Lastra 4430. Los precios varían entre $11000 y $14000 para los autos particulares, entre $14500 y $21500 para las pick up de uso particular y de $7500 a $11300 para las motos, según su cilindrada.
Requisitos para la RTO en Neuquén: documentación y elementos de seguridad
A la hora de ir a hacer la RTO -también llamada VTV en otros lugares, por Verificación Técnica Vehícular-, es fundamental tener tener el DNI vigente, la licencia de conducir, la cédula o tarjeta verde (en original; si no está legible, además conviene llevar el título de propiedad) y un comprobante del seguro pago. En el caso del documento que acredita la propiedad del vehículo, también es válida la presentación de la cédula azul en original con la fotocopia de la cédula verde.
Con la documentación en regla, el segundo paso es asegurarse de tener un matafuegos con carga (mucho mejor si va acompañado de la certificación de que la carga no está vencida), dos balizas triangulares, rueda de auxilio e instrumentos de reemplazo y aunque en la provincia no es exigible, nunca está de más un chaleco refractario.
Al llevar el auto a la cita, dentro del taller los operarios revisan neumáticos, chasis, luces, sistema de dirección y tren delantero, sistemas de frenos y de suspensión, llantas, mecanismos de emergencia y la emisión de ruidos y gases.
Control periódico y pocos cambios en la verificación técnica vehicular
Para que la inspección de seguridad vial sea llevada a cabo, el vehículo debe estar limpio y con todos los vidrios sanos sin fisuras, al igual que las ópticas y acrílicos cobertores, con los cobertores sanos y sujetados firmemente. En ese sentido, es esencial tener en cuenta que el vehículo no debe tener ningún elemento adosado o adherido que supere las dimensiones exteriores de fábrica como enganches, malacates, protecciones de paragolpes, defensas, faros.
Por otra parte, conviene mantener bajo control el estado de las cubiertas, tanto en lo que respecta a la presión, para evitar deformaciones, como en lo que respecta a la profundidad del dibujo, una de las razones que pueden motivar el rechazo en la revisión.
Finalmente, los expertos advierten que lo más conveniente es que el auto llegue al taller en el estado más cercano posible a las condiciones de fábrica, sin alteraciones en lo que respecta a las luces; en ese orden, las lámparas o "plásticos" de colores, potencias o leds no son aceptados. Tampoco está permitido el uso de polarizados en los vidrios, más allá de algún pedido de excepción que no prosperó.
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