Taló 15 arrayanes mientras edificaba en su terreno en el bosque de Villa La Angostura: la millonaria sanción que recibió
El Tribunal Municipal de Faltas sancionó a los titulares de un lote sobre la costa del Correntoso. Una práctica extendida, pero que no está autorizada.
Los dueños de un terreno ubicado frente al camping mapuche de Villa La Angostura deberán pagar una multa de $66.950.000 por haber talado arrayanes y realizado obras sin autorización. Es una multa por daño al ecosistema ambiental, teniendo en cuenta que es una especie protegida y muy característica de la zona.
Así lo resolvió el Tribunal Municipal de Faltas, en lo que se convierte en una de las sanciones ambientales más altas que se recuerdan en la localidad, según informó Diario Andino.
Todo comenzó cuando inspectores municipales detectaron que en el predio, sobre la costa del lago Correntoso frente al camping mapuche, se habían cortado árboles protegidos y movido tierra sin ningún permiso.
En el lugar encontraron 15 arrayanes adultos y 4 coihues jóvenes arrancados, además de una excavación de casi 1.400 metros cuadrados que dejó expuestas las raíces de otros árboles que todavía estaban en pie. Los técnicos que evaluaron el daño lo calificaron como “Daño Ambiental Puntual 3 Permanente”, una de las categorías más graves que existe.
Tala de arrayanes en Villa La Angostura: el valor de la multa
El tribunal analizó todo lo ocurrido y declaró a los propietarios responsables de varias infracciones: daño ambiental, movimiento de suelo sin habilitación, extracción de especies protegidas, incumplimiento de órdenes administrativas e irregularidades en la construcción. La multa final fue de $66.950.000, equivalente a 41.200 unidades de la escala municipal.
Pero la sanción fue más allá del dinero. Los dueños del terreno también están obligados a reparar el daño causado. Para eso deberán cumplir con todas las tareas de remediación que indique la Dirección de Ambiente, dejar entrar a los equipos técnicos del municipio cuando lo requieran, regularizar los papeles de la obra, y plantar 20 árboles nativos en los lugares que determine la autoridad ambiental.
Todo el proceso será controlado por el municipio hasta que se compruebe que el ecosistema fue efectivamente recuperado.
Cada tanto aparecen casos en Villa La Angostura y es de cómo compatibilizar el crecimiento urbano con la protección del bosque nativo.
El arrayán es una de las especies más características de la Patagonia andina y está protegido por ley, entre otras razones, porque tarda muchos años en recuperarse cuando es dañado. La resolución del tribunal apunta no solo a sancionar lo que pasó, sino también como un mensaje de que intervenir el bosque sin permiso tiene consecuencias.
Una península protegida y reforestada
En el sur de la provincia de Neuquén, sobre la ribera norte del lago Nahuel Huapi, el Parque Nacional Los Arrayanes resguarda un bosque particular dentro del ecosistema andino patagónico.
Se trata de una formación dominada por arrayanes, árboles de corteza lisa y tonalidad entre rojiza y canela, que en este sector alcanzan una densidad y desarrollo poco frecuentes.
El área protegida se encuentra en la península de Quetrihué, cuyo nombre proviene del mapudungun y se asocia a la presencia de esta especie. Allí, el bosque se extiende sobre una superficie de más de 1.700 hectáreas, con ejemplares que superan los 600 años de antigüedad, según registros de la Administración de Parques Nacionales.
El arrayán (Luma apiculata) es una especie nativa del sur de Argentina y Chile, pero en la península de Quetrihué adquiere una configuración particular: forma un bosque cerrado y continuo, algo poco habitual para esta especie, que en otras regiones aparece de manera dispersa.
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