¿No te levantás de la cama? Puede ser más que fiaca

Hay que estar atento a un síntoma general, como la depresión.

Para mucha gente, levantarse de la cama es todo un tema. Ya sea porque hace calor y la temperatura exterior te tira para abajo, o porque afuera hace frío y es mucho más lindo quedarse debajo de las sábanas y el acolchado. En cualquier circunstancia, darse media vuelta y desoír cualquier aviso para levantarse es una alternativa más agradable. ¿Pero qué pasa cuando salir de la cama es un problema serio y diario? Atención, porque en estos casos hay un nombre científico: dysania. “Es un término que rara vez se usa para no salir de la cama por la mañana, porque es un comportamiento que se ve a veces en personas que sufren algún trastorno depresivo”, explica Mark Salter, del Royal College of Psychiatrists.

La dysania no se basa sólo en sentirse más dormido de lo normal, sino de una incapacidad crónica para dejar la cama y empezar el día. Incluso, hay pacientes con dysania que pueden quedarse en la cama varios días y hasta experimentar ansiedad ante la idea de levantarse, además de sentir deseos de volver a acostarse al rato de haberse levantado. En este caso, es importante tener en cuenta que no es común que a una persona se le diagnostique únicamente dysania, sino que suele considerársele síntoma de una condición subyacente de la depresión o el llamado “síndrome de fatiga crónica”.

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“Los trastornos del sueño, el letargo y el despertar temprano son síntomas corporales de depresión. El sopor combinado con el despertar por la mañana a veces se manifiesta como una incapacidad total para moverse. Las personas con depresión severa, por ejemplo, pueden no ser capaces de levantar el brazo para beberse un vaso de agua”, dice Salter y agrega que “si no hay otro síntoma es posible que simplemente le cueste mucho levantarse por la mañana”.

Para estos casos, si no estás seguro de si tu amodorramiento puede ser más grave de lo normal, deberías intentar dormir más cambiando tus hábitos. Primero, tratá de regular cuánto dormís. La mayoría de los adultos necesita entre seis y nueve horas de descanso. La relajación es la clave: intentá relajarte antes de ir a la cama (un baño de sales o simples ejercicios de estiramiento de cuello, hombros y espalda). Si los problemas para levantarte a la mañana persisten, entonces sí será el momento de recurrir a un médico. Quizás estés pasando por una simple etapa de pereza física y mental, pero, por las dudas, una consulta a tiempo con un especialista puede servir para prevenir la eventual evolución de una dysania y sus consecuencias.

--> El placer sexual ayuda mucho

Cuando tener sueño a la mañana y nulas ganas de levantarte es habitual, hay que revisar las conductas personales. Desde las obvias (acostarse en horarios razonables para dormir al menos 6 horas), hasta controlar tu sobrepeso o el nivel de estrés en el que te acostás (al menos una hora antes, largá el celular, tablet o compu). Es clave llegar al sueño relajado y en esto el sexo es un aliado, además de dar placer. Pese al alto nivel de excitación que alcanzás, luego, a diferencia de otra actividad física, sobreviene un sueño intenso. Aprovechalo: disfrutá antes y dormí después.

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