No le faltó nada a la nueva velada de UFC en Las Vegas. Lo tuvo todo. Récord de golpes, nocaut y hasta un ganador que fue directo al hospital. Sí, de no creer.
La pelea estelar se postula para una de las mejores del año. La protagonizaron Dustin Poirier y Dan Hooker, con victoria en los puntos para The Diamond, quien no obstante debió pasar por el hospital.
Pero claro que hubo mucho más. Previamente, Tanner Boser le dio una brutal golpiza en la cabeza a su rival, el brasileño Philipe Lins. Fueron una seguidillas de impactos que estremecieron a todos.
Concretamente en el primer asalto, Boser impactó ocho golpes seguidos en la testa del Monstro, para dar por finalizada la pelea en menos de cinco minutos. De esta manera, el norteamericano se recuperó de la derrota sufrida ante Cyril Gane en diciembre. En tanto, el luchador sudamericano no conoce el triunfo desde 2018.
Hasta hubo récord
Nunca antes se vio algo igual. Con 390 golpes lanzados, Poirier y el neozelandés Hooker quebraron una nueva marca en la categoría de los pesos ligeros: Poirer, el vencedor, arrojó 208 y The Hangman tiró 182. El estadounidense se impuso por decisión unánime de los jurados (48-47, 48-47 y 48-46).
El ganador estableció el desequilibrio definitivo en los últimos dos asaltos, con conexiones y combinaciones en el rostro de su adversario que volcaron definitivamente al jurado en su favor. Así, logró su séptimo triunfo en los últimos ocho pleitos (sólo perdió ante Khabib Nurmagomedov).
Una noche inolvidable de UFC.
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