Nueve años de prisión para los policías acusados de violación
Neuquén > Los policías acusados de violar a una compañera de trabajo en una zona de chacras cercana a la ciudad de Centenario fueron condenados a nueve años de prisión de cumplimiento efectivo. La sentencia se conoció ayer, en la sala de audiencias de la Cámara en lo Criminal Primera.
De esta manera, se cerró una investigación que comenzó hace dos años con la denuncia de la víctima ante la Fiscalía de Graves Atentados contra las Personas.
Debido al carácter del delito, de instancia privada, no trascendió el contenido del veredicto elaborado por los jueces Mario Rodríguez Gómez, Luis María Fernández y Cristian Piana. Sólo se conoció la parte resolutiva. En esta, se especificó que Segundo Heriberto Muñoz fue declarado “autor material responsable del delito de abuso sexual con acceso carnal, agravado por la participación de dos personas y pertenecer a las fuerzas policiales en ocasión de sus funciones”. Por otro lado, Armando Oscar González, fue castigado por el delito de “abuso sexual con acceso carnal, en carácter de partícipe necesario, en concurso real con abuso sexual gravemente ultrajante, en calidad de autor”.
Pruebas
Sin embargo, el Tribunal habría evaluado que los suboficiales González y Muñoz tuvieron un mismo grado de responsabilidad y por ese motivo, recibieron un castigo similar de nueve años.
Vignaroli había reclamado diez años de prisión para los dos uniformados y Palmieri, junto con Richieri, requirieron 15 años y tres meses para González y 12 años y medio para Muñoz.
A la hora de alegar, la parte acusatoria tuvo presente numerosas pruebas y rescató el testimonio de la propia víctima, el aporte de otros policías y principalmente, los informes de los peritos forenses.
Por el contrario, restaron importancia al relato de los imputados, que sostuvieron una versión de “relaciones sexuales consentidas”.
En la vereda contraria, se situaron los abogados defensores de González y Muñoz, Eves y Gerardo Tejeda. Estos resaltaron la declaración brindada por los policías y consideraron débil la prueba incriminante.
Denuncia
Por esta razón, habría sido definitiva la opinión de los especialistas que entrevistaron a la mujer policía. La víctima fue intimidada y amenazada, además de forzada a mantener relaciones sexuales.
En forma inicial, atemorizada, prefirió no hacer la denuncia, pero 48 horas después se presentó ante la Fiscalía y contó lo ocurrido. También se comunicó vía telefónica con el jefe de Policía, Juan Carlos Lepén, y denunció la violación, aseguraron fuentes cercanas a la investigación.
Como suele suceder en casos de este tipo, la Justicia local ordenó una serie de pericias y fue fundamental un análisis de ADN realizado en Buenos Aires. Las muestras fueron extraídas de un preservativo que utilizaron los abusadores y que fue recogido por la propia víctima.
Pericia
La decisión del titular del Juzgado de Instrucción Nº 5 fue apelada, pero la Cámara de Apelaciones en lo Criminal de la provincia confirmó lo resuelto en primera instancia.
Así fue como llegaron a juicio oral, con la declaración de una veintena de testigos. Al igual que en la instrucción, los acusados accedieron a declarar, negando la violación e insistiendo que las relaciones sexuales fueron por “mutuo consentimiento”.
En tanto, la víctima se encargó de revivir lo sucedido el 28 de septiembre de 2007 y explicó a los camaristas que no sólo fue abusada, sino amenazada y golpeada.
Sin dudar, los peritos aseveraron que se trata de una “denunciante creíble”.
Estos testimonios, más las evidencias físicas, sellaron la suerte de los suboficiales González y Muñoz, y culminaron con la condena dictada en la mañana de ayer.
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