Rosario
La que debía ser una noche perfecta terminó en una pesadilla. Daiana Riveros cumplía 15 años pero lejos de llorar por la emoción de una fecha y un festejo tan especial, terminó llorando por la estafa de la que ella y su familia fueron víctimas. La celebración estaba prevista en un salón de Rosario que al final fue un lugar fantasma, porque el mismo día del evento su mamá se enteró de que el dueño del lugar, quien ya le había cobrado 40 mil pesos por la noche de festejo, la estafó. Para el cumple soñado no había catering, ni empleados, ni fotógrafo, ni filmación, ni música, ni nada de lo prometido. Sólo un local vacío, lleno de sillas tiradas por ahí y que había sido clausurado por quinta vez.
El episodio ocurrió el último fin de semana en un local ubicado en la calle Presidente Perón al 6900. Luego de varias horas de esperar la llegada del propietario del lugar, la fiesta nunca se hizo. Daiana quedó en la entrada del salón con el vestido de quinceañera puesto mientras los 130 invitados discutían con la esposa del organizador del evento. La Policía intervino para evitar incidentes mayores y detuvo a la mujer identificada como Patricia, aunque su marido, el estafador, por el momento sigue prófugo.
“Hice horas extra, turnos complementarios para cumplirle el sueño a mi hija. Encima, mi esposo se quedó sin trabajo y fue un sacrificio doble juntar el dinero”, dijo Juana Riveros, la madre de Daiana, la nena que no pudo tener su fiesta de 15.
Juana, la mamá de la adolescente, contó que hizo un gran esfuerzo para pagarle la fiesta a su hija. “Hacía horas extra, turnos complementarios para cumplirle el sueño a la nena. Encima, mi esposo perdió el trabajo así que fue doble sacrificio”, declaró al diario rosarino La Capital. A las 17 del mismo día de la fiesta, la mujer visitó por primera vez el salón para dejar la torta del cumpleaños en la mesa de los postres, tal como estaba pautado. Al llegar notó que no estaban puestas las mesas ni las sillas. Sin embargo, le restó importancia considerando que todavía era temprano y faltaban cuatro horas para el inicio de la fiesta. Pero los minutos fueron pasando y todo se mantenía inalterable. Entonces comenzó a llamar al dueño del lugar, quien la atendía pero no le daba respuestas. “Me decía ‘estoy a dos cuadras’ y me cortaba. Así toda la tarde hasta la noche, cuando todo terminó en un escándalo”, relató Juana.
El dueño del salón ofrecía sus servicios en las redes sociales y citaba a los clientes en una casa de la zona oeste de Rosario. Según Juana, el hombre le hizo firmar un contrato (que resultó ser falso) y le dio recibos a medida que ella pagaba las cuotas. “Es un desastre. Pagué 40 mil pesos durante todo el año”, dijo con tristeza la mamá de la nena.
130 Las personas que estaban invitadas a la fiesta La familia de la quinceañera había hecho un esfuerzo muy grande para cumplirle el sueño a la nena, pero quedó trunco. La adolescente, ya vestida de blanco, no pudo tener su festejo.
Desatentos
Salón con malos antecedentes
Desde el fin de semana hasta ayer, la madre de Daiana recibió muestras de apoyo y también varios comentarios de anteriores usuarios, quienes criticaron a ese salón y su atención. “Nunca lo sospeché”, dijo la mujer.
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