Hay una gran variedad de productos, que se consiguen hasta un 75% más baratos que en Argentina.
La política cambiaria del gobierno de Javier Milei no solo impacta en la economía interna, sino también en la dinámica del turismo de frontera. A la tradicional competencia de Chile y Paraguay ahora se suma Bolivia, con varias ciudades que se posicionan como nuevos polos de compras gracias a sus precios, entre un 30% y 75% más bajos que en el mercado argentino.
El fenómeno amplía el mapa de las oportunidades comerciales y acentúa el atractivo de cruzar la frontera para aprovechar la diferencia cambiaria.
Ciudades como Bermejo, Villazón y Yacuiba tientan a la franja noroeste argentina (Catamarca, Rioja, Tucumán, Salta y Jujuy) con precios entre 30% y 75% más bajos. Se puede encontrar variedad de calzado, indumentaria y neumáticos, además de repuestos para vehículos, y pequeños electrodomésticos como celulares, notebooks y televisores.
Variedad de productos y la diferencia de precios
Por ejemplo, un aire acondicionado de 3.000 frigorías que en Argentina cuesta cerca de $700.000, en Bermejo se puede conseguir por menos de $330.000.
Asimismo, se consiguen pantalones por $6.000 hasta camperas deportivas por $120.000 la docena, mientras que 12 jeans los venden a $130.000, 12 pares de zapatillas a $220.000. Y hay productos llamativos como los termos, que se pueden conseguir tres a $40.000.
Una sustancial diferencia con las compras en Chile o Paraguay mismo, es que el comercio en Bolivia tiene una escenografía más parecida al de las ferias baratas de Buenos Aires, como La Salada, Once y las "Saladitas".
Las ventas no son únicamente "hormiga", sino que también se consiguen productos a precio mayorista con descuentos a pequeños comerciantes que buscan abastecerse a bajo costo y luego revender sus productos en el mercado local.
Más habituados a la ida y vuelta transfronterizo, aceptan normalmente pesos argentinos, dólares e incluso billeteras digitales. Pero además, a diferencia de Chile, complementan las operaciones comerciales con servicio logístico a la demanda desde nuestro país.
Tour de compras
Los tours de compras grupales comenzaron a salir desde las provincias norteñas que incluyen transporte, asesoramiento en trámites fronterizos, guías especializados que llevan a las zonas de compra más convenientes y recomendaciones sobre productos con mejor potencial de reventa.
Y se ponen a disposición taxis privados que no se comparten, a fin de transportar cargas importantes de mercadería sin contratiempos.
Para los que se exceden de las limitaciones que rigen para el ingreso de mercadería funciona, en paralelo, el sistema de cruces por caminos alternativos a los que llevan a controles aduaneros, que es ilegal y entraña riesgos.
Los trámites oficiales se realizan al llegar al cruce fronterizo de Aguas Blancas, por el Paso Internacional Puerto Chalanas, donde los argentinos deben presentar su Documento Nacional de Identidad (DNI) y registrar la fecha estimada de retorno.
El ticket entregado por las autoridades luego tiene que ser presentado en la Aduana para el control y escaneo obligatorio del equipaje.
Inflación y tipo de cambio
La diferencia cambiaria y las facilidades de pago en las provincias fronterizas confieren una ventaja competitiva al comercio boliviano.
Ciudades fronterizas como Aguas Blancas y Salvador Mazza se convirtieron en estacionamientos gigantes para tours de compras. Se cobra una tasa municipal extra de $1000 por auto para ingresar, similar a un peaje.
La combinación de surtido, precios bajos, facilidades de pago y una logística cada vez más profesionalizada consolidan a Bolivia como un motor económico emergente y una atracción turística para los argentinos del norte del país.
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