El gobierno de Javier Milei festeja los logros de los primeros 100 días de su mandato, pero quedan desafíos muy importantes en los próximos meses.
Hasta ahora el gobierno festeja los objetivos conseguidos en los primeros 100 días, sobre todo en el campo económico, donde a pesar del duro ajuste que está soportando la población, el presidente Javier Milei conserva altos índices de aprobación.
La cuestión que se abre ahora es cómo sigue el plan para estabilizar la economía en los próximos 100 días, en los cuales el gobierno tiene que asegurar que se mantengan lo que se conoce como “superávits gemelos”.
Se trata de sostener los buenos resultados en materia fiscal y en materia de la balanza de pagos del país, que pasó de ser negativa por el 3,5% del PBI en 2023, a ser positiva en los primeros días del 2024.
Un reporte del instituto de Investigaciones Económicas para la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) señala que “de cara a 2024, se requiere una fuerte reducción del gasto público medido en dólares, como forma de lograr en forma simultánea el ajuste fiscal y la corrección del desequilibrio externo”.
El estudio destaca que hay una relación directa entre el gasto público y el balance cambiario. Si el Estado tiene déficit y no cuenta con financiamiento externo, la cuenta corriente (balance de pagos del país) se pone en rojo también. Es decir, el país consume más dólares de los que produce.
El IERAL recuerda en ese sentido que “en 2019, el gasto primario del Sector Público Nacional fue equivalente a u$s101.900 millones de dólares y no pueden disociarse los déficits gemelos de 2023 con el hecho que el año pasado el gasto público en dólares se haya ubicado casi 30% por encima de la referencia de 2019”.
Por ello, es considerado como vital para la suerte del ajuste económico que se está realizando, que los superávits fiscales sean sostenibles en el tiempo, y no sean producto de demorar pagos o licuar jubilaciones.
El estudio del IERAL señala al respecto que “en el primer bimestre de 2024, la intensidad del ajuste fiscal se mide por el hecho que el gasto primario del sector público nacional subió 126,5 % en términos nominales, convalidando menos de la mitad de la inflación del período, que fue del 265,2% interanual”.
“Para el año calendario, dadas las restricciones impuestas por la ‘tablita cambiaria’, se requiere que el gasto primario en pesos convalide sólo dos tercios de la inflación promedio del año”, añade el análisis de la escuela de negocios de la Fundación Mediterránea.
De hecho, el reporte admite que “no es un escenario sencillo, ya que implica tensiones sociales y políticas, pulseadas aquí y allá”.
“De todos modos, hay que subrayar que la macro sigue mandando, por lo que si el ajuste no puede lograrse por esta vía, la variable de ajuste será un nivel más elevado del tipo de cambio”, advierte el reporte.
Seguir bajando el gasto para evitar una devaluación
El IERAL señala que “suponiendo para marzo una inflación mensual de 12,5 %, se tiene que este mes el tipo de cambio real multilateral (TCRM) estaría todavía 30,9 % por encima (más competitivo) de noviembre de 2023 (antes de la devaluación)”.
El TCMR surge de comparar los valores en dólares de los productos que exporta e importa Argentina con sus principales socios comerciales. De ahí se determina si un país “está caro” o si “está barato”.
El reporte del IERAL señala que la competitividad de la Argentina está quedando por debajo de la que te tenía en diciembre del 2019, cuando se decía que el dólar estaba retrasado.
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